Eurocopa

Camino al fin del mundo

España espera batir en Azerbaiyán el récord de partidos invicta

España va a dar la vuelta al mundo para viajar de Madrid a Azerbaiyán y de Azerbaiyán a Sudáfrica para cumplir dos objetivos. El de la Federación es recaudar los 700.000 euros que cobrará por disputar un amistoso en Bakú ante la selección local. El del equipo, superar el récord de partidos invicta de una selección absoluta. La FIFA lo establece en las 35 de Brasil, aunque para ello computa como empates las derrotas en las tandas de penaltis. Los brasileños consiguieron su marca entre diciembre de 1993 y enero de 1996, pero entre medias perdieron desde los once metros la final de la Copa América de 1995 contra Uruguay.

Si aquel partido se cuenta como una derrota, que lo es, España compartiría el récord con Argentina (invicta entre febrero de 1991 y agosto de 1993) y la Hungría de Puskas (entre junio de 1950 y julio de 1954), que rompió su racha en la final del Mundial de Suiza. Todas aguantaron 31 partidos sin perder. Una marca que España no parece que tenga muchos problemas para superar. Con el amistoso de mañana ante Azerbaiyán y los tres partidos de la primera fase de la Copa Confederaciones ante Nueva Zelanda, Irak y Sudáfrica, igualaría la marca de Brasil. Pero sin «trampas».

Quedan casi dos semanas hasta que llegue a poder igualarlo. Antes tiene que afrontar trámites como el de mañana. Con un viaje pesadísimo de ida y otro más pesado de vuelta hasta Sudáfrica. A lo que hay que añadir el cambio de temperaturas. En Azerbaiyán, como en España, está próximo el verano. Temperaturas altas y calor sofocante es lo que espera a los hombres de Vicente del Bosque en Bakú. Después, viaje al hemisferio sur, donde ya se espera el invierno, con un fuerte cambio de temperatura. Algo que no preocupa demasiado al cuerpo técnico. En estas fechas, todos los equipos intentan huir del calor para preparar la temporada. Y lo mismo vale ahora para finalizarla sin necesidad de aguantar altas temperaturas que provoquen un mayor desgaste físico.

Del Bosque piensa utilizar los primeros partidos para dar descanso a algunos de los jugadores que llegan más castigados. Y dará oportunidades a los nuevos, consciente de que la Copa Confederaciones es un torneo oficial que hay que intentar ganar, pero también es un ensayo para el próximo Mundial. Y ésa es la competición que todos quieren ganar.