Chucho Valdés y Concha Buika se unen para homenajear a Chavela Vargas

La fusión de estilos sigue siendo el lenguaje que entienden el pianista Chucho Valdés y la cantante Concha Buika.

Chucho Valdés y Concha Buika ayer en Peralada
Chucho Valdés y Concha Buika ayer en Peralada

BARCELONA- La cantante Concha Buika adora a Chavela Vargas, adora su voz, su rabia y su vulnerabilidad, y sobre todo cómo es capaz de emocionar hasta con un simple suspiro. El amor es recíproco, incluso Vargas llama a Buika «mi hija negra». Cuando le propusieron colaborar con Chucho Valdés en un disco con canciones de Vargas, no lo dudó ni un instante. Quién se negaría a cumplir uno de sus sueños.El resultado es «El último tango», un disco que no saldrá a la venta hasta el próximo mes de octubre, pero que mañana presentarán dentro del Festival de Peralada. «De verdad, estamos en un punto en que no sé mucho si todo esto es una realidad o estoy viviendo un sueño», afirma Buika.Fusión de piano y vozEl piano elegante y juguetón de Chucho Valdés y la voz particular e indescifrable de Buika se unen en un tono crepuscular donde mil lenguajes musicales diferentes celebran las canciones universales de Vargas. No hay respiro en un repertorio emotivo, sensible, lleno de vitalidad donde se aboga por la contradicción, por estar desesperado pero alegre, o exaltado pero triste. «Estoy muy contento con el disco, porque es un trabajo de verdad, con un resultado sonoro espectacular y verdaderamente humano, sin trucos», señala Valdés.El concierto también incluirá canciones propias, pero el corazón del espectáculo serán las canciones de Vargas, tan entusiasmada con el resultado final de la colaboración entre Buika y Valdés que incluso se le ha caído alguna lágrima al escucharlo.Las canciones aúnan la vehemencia del tango, la tempestad emocional del bolero, la alegría del latin jazz, la vitalidad del son cubano, la melancolía pop y el duende flamenco, siempre con la voz espectral de Buika como vehículo directo al corazón del público. «La primera vez que la oí, me quedé hipnotizado. A mi hijo le pasó lo mismo y me animó a que tiráramos adelante el proyecto», afirma Valdés.Durante la Semana Santa dieron un adelanto de las canciones en La Habana, Cuba. Ahora vuelven más preparados, a la espera de una gira que les llevará por España y latinoamérica.