África

Descubren más de cien muertos a manos de rebeldes ugandeses en la República Democrática del Congo

Los rebeldes ugandeses del Ejército de Resistencia del Señor (LRA) mataron a al menos 100 personas el pasado 16 de enero en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC), lo que eleva a más de 900 el número de civiles muertos desde el pasado diciembre, según alertó hoy Naciones Unidas.
Unos 40 rebeldes han muerto en las operaciones contra la guerrilla que los Ejércitos de la RDC, Uganda y Sur de Sudán lanzaron después de que el líder del LRA, Joseph Kony, se negara a firmar los acuerdos de paz que podrían poner fin a uno de los conflictos más largos del continente africano.
«Al menos 100 cadáveres han sido recuperados por las fuerzas de defensa locales. El ataque fue al parecer cometido por 13 rebeldes», explicó el teniente coronel Jean-Paul Dietrich, portavoz de la misión de la ONU en la RDC (MONUC).
Según indicó, el ataque tuvo lugar en Tora, una zona remota del extremo noreste de la provincia congoleña de Orientale. «Al menos 900 congoleños han muerto desde el comienzo de las operaciones, comparados con los aproximadamente 40 muertos del LRA», alertó.

La ONU se une a una operación conjunta de Ruanda y Congo contra grupos rebeldes
Efectivos de la misión de paz de la ONU en la República Democrática del Congo (MONUC) se han unido a la operación conjunta llevada a cabo por Kinshasa y la vecina Ruanda contra los grupos rebeldes acusados de desestabilizar la región fronteriza de los dos países, informó hoy la ONU.
El secretario general adjunto para Operaciones de Paz de la ONU, Edmund Mulet, indicó que se han destinado entre seis y ocho oficiales de MONUC al centro de mando desde el que se coordinan las acciones contra los guerrilleros hutus del Frente Democrático para la Liberación de Ruanda (FDLR).
«Su misión principal es asegurarse que se respeta el derecho internacional y se toman medidas para proteger a la población civil», dijo Mulet a la salida de una reunión del Consejo de Seguridad sobre la situación en el Congo y Sudán. Mulet señaló que estos oficiales también estudiarán la posibilidad de que un contingente de «cascos azules» se incorpore a las operaciones militares de los ejércitos ruandés y congoleño.
La incorporación de MONUC a esta operación militar regional se produce después de que el contingente de la ONU fuera criticado por el Gobierno de Kinshasa por su reticencia a darle el visto bueno.
A este respecto, Mulet aclaró que a los responsables de Naciones Unidas no se les informó de los pormenores de la operación hasta el pasado domingo, y que fue entonces cuando se les invitó a participar en la misma.
«Hasta el momento nos parece muy alentador la manera en que Kigali y Kinshasa se han decidido a cooperar», apuntó.
La ONU también asistirá en el proceso de incorporación el Ejército congoleño de miembros de la guerrilla tutsi del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP), en particular para evitar que en el proceso se incluya a menores o sospechosos de cometer atrocidades, indicó.
El embajador adjunto de Francia ante la ONU, Jean Pierre Lacroix, aseguró a la salida de la reunión del Consejo que sus quince miembros apoyan la colaboración de los dos países vecinos y rivales.
«Consideramos que un aumento de la cooperación a nivel regional es crucial para lograr una estabilización duradera» de la conflictiva zona fronteriza de los dos países, indicó el diplomático galo, que ocupa la presidencia temporal del máximo órgano.
Hasta diciembre pasado, en que firmaron un acuerdo para colaborar en el desarme de las guerrillas que actúan en la zona, Kinshasa acusaba a Kigali de apoyar a Nkunda y los rebeldes tutsis del CNDP, mientras Ruanda acusaba a la RDC de sostener a las FDLR.
Las FDLR están integradas por miembros del antiguo Ejército ruandés y la milicia hutu «interahamwe», responsables del genocidio de Ruanda en el que fueron asesinados unos 800.000 tutsis y hutus en 1994, y que huyeron luego al este del Congo, desde donde han atacado a poblaciones locales y ruandesas, en especial tutsis.
La colaboración entre los dos países también llevó a la detención la semana pasada del general Laurent Nkunda, líder del CNDP, que en 2004 inició una rebelión contra el Gobierno de Kinshasa y el año pasado fue responsable de una sangrienta ola de violencia en la provincia de Kivu Norte.
Con sus 17.000 efectivos, la MONUC es la mayor misión de mantenimiento de la paz de la ONU en el mundo y espera un refuerzo de 3.000 «cascos azules» aprobado por el Consejo de Seguridad.