Europa

Infanta Sofía

Dos hijas ni más ni menos

Con el nacimiento de Leonor y Sofía se abre la posibilidad de que reine una mujer

Dos hijas, ni más ni menos
Dos hijas, ni más ni menoslarazon

Aquel octubre de 2005 el debate sobrevolaba la calle. ¿Será niño o niña el séptimo nieto de los Reyes? La noche del día 30 llovía a cántaros en Madrid, pero los numerosos periodistas, nacionales e internacionales, que hacían guardia durante horas en la puerta de la Clínica Ruber Internacional no se movieron hasta la llegada del bebé. Nació por cesárea a la 1:46, pesó 3,540 kilos, midió 47 centímetros y recibió el nombre de Leonor. La primogénita de los Príncipes de Asturias recibe el tratamiento de Infanta de España, como corresponde a los descendientes del Heredero de la Corona y ocupa el segundo lugar en la sucesión si se reforma la Constitución, que otorga preeminencia al varón sobre la mujer en el orden sucesorio, una cuestión que la sociedad española vive sin prisas ni dramatismos. Su llegada al mundo fue un acontecimiento.

Tanto que esa Navidad la Administración 3 de Barcelona vendió en sólo una hora y media el décimo de lotería 31.105, número que coincide con la fecha de su nacimiento. «No hay urgencia, porque hay una generación (la suya) por medio», señaló Don Felipe durante una visita oficial a las Islas Baleares. Los Príncipes confesaron a los mallorquines, desbordantes de felicidad, que «sea niño o niña vamos a quererlo igual. Se colman así nuestros deseos de formar una familia. Quisiéramos hacerles partícipes de nuestra ilusión y satisfacción, pues se refuerza así la estabilidad y continuidad institucional para el mejor servicio de la Corona a España».

La abolición de la Ley Sálica supondría modificar el artículo 57.1 Título II de la Constitución. Y en la mente de los ciudadanos, contrarios a la discriminación por razón de sexo, está prevista, con el fin de que el primogénito se convierta en el Heredero. Sin embargo, Don Felipe y Doña Letizia creyeron que la sociedad española debía conocer el sexo de su segundo hijo antes de su nacimiento, ya que se trataba de otra niña, que nació el 27 de abril de 2007 y recibió el nombre de Sofía, como su abuela paterna.

El salto a la famaDesde su boda con Doña Letizia y el nacimiento de las Infantas, el Príncipe resulta más cercano de lo habitual con la gente. Incluso durante los actos más distendidos a los que asiste la Prensa accede a conversar sobre sus hijas. Declaraciones que luego inundan los medios de comunicación, estén o no avisados los periodistas de que se trata de una conversación «off the record». Vivimos su salto a la fama, tanto que la pequeña Leonor, que apenas ha cumplido los tres años, se ha convertido en una estrella mediática no sólo en España, sino también en Europa. Los datos así lo confirman. Según una encuesta de la publicación alemana «Bunte», la primogénita de los Príncipes de Asturias es la preferida de entre todos los niños de las familias reales. Lo cierto es que nadie ignora su espontaneidad, simpatía y vivacidad, que muestra cuando acompaña a sus padres y con una mano coge a su madre y con la otra saluda a los fotógrafos. Sólo una sonrisa y un leve gesto de las niñas bastan para que se disparen los «flashes» en el Náutico de Palma, donde los «paparazzi» se adentran en alta mar para captar las imágenes del verano, que muestran los entrañables momentos de Leonor y Sofía jugando con su madre y con la Reina a bordo de la «Somni». Estas instantáneas divertidas y espontáneas alimentan las revistas del corazón durante todo el verano y son el claro ejemplo de la actual atracción mediática de los miembros de la Casa Real.La Infanta Sofía, que acaba de cumplir dos años, aún no va a la guardería, aunque es previsible que comience en septiembre. Su hermana mayor empezó su etapa escolar cuando estaba a punto de cumplir los dos años, como cualquier niña de su edad. Esta decisión tampoco estuvo absuelta de debate, ya que hubo quienes veían con buenos ojos que acudiera a Micos, propiedad de su tía la Infanta Elena. «No ha llorado. Viene feliz. Aunque, a mí, como a todas las madres, el primer día me dio mucha pena», confesó la Princesa de Asturias al hablar sobre el primer día en el que tuvo que separarse de su primogénita. Fue una alumna más de la Escuela Infantil de la Guardia Real de Madrid, donde compartió aula con otros 40 pequeños, hijos de miembros de la Guardia Real en su mayoría, que, como los Príncipes, pagaban unos 113 euros al mes, además de otros 60 en concepto de material escolar.

Ambiente familiarEl pasado mes de septiembre, Leonor comenzó «el cole de mayores», dijo a los periodistas antes de conocer a sus nuevas amigas. Vistió por primera vez el uniforme del Santa María de los Rosales –jersey azul marino, faldita gris y polo blanco– , el mismo en el que estudió su padre. Comenzó las clases de primero de Educación Infantil en uno de los cuatro pabellones de nueve clases cada uno. El número de alumnos por aula es de un máximo de 22, de los que están pendientes un tutor, un jefe de estudios y dos directores técnicos. La Infanta Sofía parece más tranquila que su hermana, pero también capta la atención de los fotógrafos, tanto al presentarla ante la Virgen de Atocha para pedir su protección, como la última vez que la vimos en compañía de sus padres en Palma de Mallorca durante la celebración del Domingo de Pascua.En ocasiones contadas hemos podido ver a los Príncipes con sus hijas mostrándose como una familia cualquiera. Las cámaras de la agencia Efe tuvieron el privilegio de colarse en su residencia, situada muy cerca del Palacio de la Zarzuela. Una de estas fotos muestra a un padrazo sonriente y divertido mientras enseña a montar en bici a su primogénita. A su lado, Doña Letizia empuja la sillita de la Infanta Sofía. La imagen, absolutamente inédita, se distribuyó a los medios de comunicación con motivo del cuarenta cumpleaños de Don Felipe junto a otras, como la del Heredero de la Corona con su esposa, ambos sentados en el sofá del salón, y otra en la que aparecían alrededor de una mesa camilla. Era la primera vez que una cámara traspasaba la frontera de la vida privada del los futuros Reyes de España, que muestran a los ciudadanos el sencillo ambiente familiar que rodea a Leonor y Sofía de Borbón Rocasolano.

UNA EDUCACIÓN SIN PRIVILEGIOSSus Majestades los Reyes quisieron que el Príncipe y las Infantas Elena y Cristina crecieran en un ambiente familiar lo más normal posible y es lo que también procuran Don Felipe y Doña Letizia en la educación de sus hijas, a quienes privan de cualquier privilegio. Quieren que las pequeñas compartan juegos con otros niños, entre ellos, sus compañeros de clase, los hijos de sus amigos y sus primos. Pocas fotos han llegado a los medios, excepto el «christmas» en el que aparecen Don Juan Carlos y Doña Sofía rodeados de todos sus nietos, pero sí hemos visto a Froilán y Victoria Federica junto a Leonor y Sofía a punto de disfrutar de una tarde de circo en Madrid. Doña Letizia es quien se ocupa de las Infantas durante el día y la noche y únicamente se quedan al cuidado de la niñera cuando debe asistir a algún acto fuera del Palacio de la Zarzuela. Tanto es así que procura evitar los viajes largos y en los cortos regresa a dormir a su residencia.

Don felipe: «de momento, lo que ha nacido es una infanta» (Jesús Fonseca)¡Alteza! ¿Ha nacido una reina?», pregunta, a voz en grito, una periodista a las puertas de la Clínica Rúber Internacional. El Príncipe de Asturias, a quien se ve más contento que unas castañuelas, responde con una sonrisa: «De momento, lo que ha nacido es una Infanta». E insiste en lo felices que están Doña Letizia y él con el nacimiento de su primogénita. Se llamará Leonor. La noticia es recibida con ilusión e inmensa alegría en la calle. Pero, como casi siempre, apenas nos dejan disfrutar de ella. Que si ninguna frivolidad con la sucesión. Que si urge reformar la Constitución. Que si se cumplen, o no se cumplen, en los leves latidos de la pequeñina, los requisitos legales exigidos a quien está llamada a ser Reina. En fin, una pesadez. ¡Como si fuera eso lo más importante en esos momentos de alegría compartida! ¡Qué manía con adelantar acontecimientos! «El nacimiento de Leonor aviva el debate público en España sobre la sucesión al Trono», claman los expertos. Pero... ¿qué debate? La gente normal, con la que uno vive, está harta de debates y pasa de entendidos y versados. Sabe muy bien lo que es una vida civilizada. La gente de lo único que está pendiente es de la guapura y simpatía de la cría y de la ternura y espontaneidad de la madre. Pero los peritos dinásticos, obsesionados con los derechos de la criatura, no paran de dar la lata. Así que será otra vez el Príncipe quien ponga sentido común al debate: «¡Tranquilos!, hay una generación de por medio». Mientras tanto, la Infanta Leonor, con apenas tres años y vestida con el uniforme del colegio –falda tableada gris y chaqueta azul marino–, hace, con normalidad, su primera declaración a las puertas de la escuela: «Hoy empiezo el cole de mayores». A lo mejor no hace falta más para entender la grandeza y utilidad de esta Monarquía.