Asia

EE UU denuncia el nexo entre el ISI paquistaní y los talibán

Los talibanes atacaron ayer las instalaciones de la OTAN en Peshawar
Los talibanes atacaron ayer las instalaciones de la OTAN en Peshawar

El Cairo- Un artículo del diario «New York Times» reveló hace un par de días que Washington tiene pruebas de reuniones de agentes de los servicios de Inteligencia paquistaníes ( ISI) con los talibanes para un aumento de la violencia antes de las elecciones presidenciales afganas, que se celebrarán el próximo mes de agosto.La información fue confirmada ayer por el jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Mike Mullen, y el coordinador de las operaciones militares en Oriente Próximo, David Petraeus. Muller explicó que hay «indicaciones certeras» de estas relaciones entre el ISI y los milicianos islamistas, y que, en algunos casos, han sido «muy fuertes». «Tenemos pruebas de ese apoyo a los insurgentes, y esto debe cambiar. El Ejército paquistaní nos asegura que se están ocupando de este problema», señaló Mullen, al tiempo que agregó que «es mucho más difícil decir ahora en qué nivel se encuentran esas relaciones». Los servicios de espionaje estadounidenses, así como algunos europeos están convencidos de que el controvertido ISI apoya con dinero, armas y entrenamiento militar a los tres principales grupos que cometen ataques en Afganistán. El primero de ellos está relacionado con los talibanes seguidores del mulá Omar, el lugarteniente de Osama Bin Laden, que se refugian en la zona fronteriza de Queta, en el sur del país y capital de la región de Baluchistán, cuyo territorio comparten Afganistán y Pakistán. Otro es el partido Hizb-e-Islami del ex primer ministro afgano, Gulbudin Hekmatiar y el tercero se trata de una facción de los talibanes fieles al ex ministro de Justicia Jalaludin Haqqani. Tanto Hekmatiar como Haqqani fueron patrocinados por la CIA en los años 80, durante la ocupación soviética de Afganistán.

Zardari restaura a Sharif en Punjab El presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, anunció ayer su intención de devolver la gobernación de Punjab al partido opositor de Nawaz Sharif y recuperar la normalidad política en el país. El desmantelamiento del gobierno provincial y la imposición de la ley central fue una de las causas de la reciente crisis institucional que puso al viudo de Benazir Bhutto en la picota.