El Gobierno araña euros del «cheque-bebé»

El secretario de Estado de Economía cree necesario eliminar ciertos «privilegios» para salir de la recesión.

El portavoz parlamentario del PSOE, José Antonio Alonso
El portavoz parlamentario del PSOE, José Antonio Alonso

Los últimos resultados económicos, como los 38.607 millones de euros de déficit contabilizados hasta junio, han movido al Gobierno a seguir preparando el terreno para adoptar medidas impopulares que permitan dar un respiro a las arcas del Estado. Tras las declaraciones públicas de la ministra de Economía, Elena Salgado, y el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, ayer fue el turno del portavoz parlamentario del PSOE, José Antonio Alonso.A pesar de que antes de las eleccines de 2008 llegó a afirmar que «devolver 400 euros a los contribuyentes es progresista y creíble gracias a la buena gestión económica del Gobierno», José Antonio Alonso cree ahora que «está perdiendo significado» y, al tratarse de una cantidad lineal, «puede no ser equitativo» que todos los contribuyentes disfruten de ella al margen de lo que ganen.En una a Efe, Alonso aboga por introducir un factor de «equidad» en medidas fiscales como la deducción de los 400 euros o incluso en la ayuda de 2.500 euros por nacimiento de cada hijo, el llamado «cheque-bebé». Así, aboga por incorporar «progresividad fiscal» en este tipo de beneficios porque, explica, «no se puede pagar lo mismo a una familia que gana veinte veces más que otra». Los «miles de millones» de euros que suponen para las arcas públicas la deducción de los 400 euros o el «cheque-bebé» podrían dedicarse, en un momento de grave crisis económica, a otros fines «mucho más útiles» para los ciudadanos y de carácter «más social», comenta José Antonio Alonso. No obstante, hace hincapié en que estas ideas únicamente buscan mayor «progresividad fiscal», puesto que todavía hay margen para ello, e insiste en que para la «inmensa mayoría de los ciudadanos» no van a subir los impuestos directos. «Puede haber», admite, alguna modificación del IRPF, que se estudiaría buscando «mayor equidad fiscal». Ahora bien, el portavoz socialista se esfuerza en remarcar que si ello se lleva a cabo no supondría mayor presión fiscal para la «inmensa mayoría» de los contribuyentes; «tranquilidad total», apunta en este sentido. Junto con los cambios en la política fiscal, el retorno de la actividad política después del verano traerá consigo una intenso trabajo parlamentario.Por su parte, el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, aseguró ayer que los presupuestos generales de 2010 serán «un ejemplo de austeridad» con los que el Gobierno cumplirá su compromiso de estabilidad presupuestaria. Campa señaló que parte del déficit público se debe a desajustes estructurales de las administraciones y, frente a éstas, priorizó la «relevancia» de las iniciativas coyunturales que definan el futuro de la economía del país. Asimismo, Campa subrayó la necesidad de eliminar ciertos «privilegios» para salir de la etapa de recesión e indicó que con su supresión se perjudicaría a unos pocos, pero se reportaría un gran beneficio al resto.

Embargos por 20.000 eurosLa Agencia Tributaria (AEAT) ya puede embargar a los ciudadanos hasta 20.000 euros de sus cuentas por medios telemáticos, frente a los 6.000 euros que podía recuperar por esta vía hasta ahora. Según el Gobierno, el procedimiento de embargo telemático evita la ralentización que origina el sistema de personación de los agentes tributarios en las sucursales de las entidades de crédito para recuperar ese dinero. De este modo, las nuevas tecnologías permiten que no tengan que acudir los efectivos tributarios a las sucursales, lo que, según los responsables de la administración tributaria, supone una ventaja tanto para las entidades bancarias como para el propio fisco. El Gobierno de Zapatero ya aumentó el límite de embargo en 2007 a 6.000 euros, cuando el tope estaba fijado en 4.000 euros desde el año 2000.