El Ministerio intenta poner orden

La reunión, a la que irán técnicos de ambas instituciones, pretende encontrar «posibles soluciones al problema».

La Razón
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Madrid- Tampoco esta vez fue posible. La presentación del proyecto de reforma del Eje Prado-Recoletos ha vuelto a convertir en protagonista a Carmen Cervera, como ya ocurriera hace un año y medio cuando se convirtió en abanderada de la causa ecologista. La amenaza de la baronesa de trasladar el Thyssen a otro punto de la ciudad, si sale adelante la reforma que presentó el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, el pasado lunes, ha llevado al Ministerio de Cultura a mediar entre ambos y convocar una reunión para encontrar «soluciones técnicas» que permitan alcanzar un acuerdo. La cita se celebrará en los próximos días y tendrá un carácter meramente técnico. Al encuentro acudirán los arquitectos responsables del proyecto y expertos de todas las partes implicadas.

El anuncio de la reunión se produjo sólo un día después de que Carmen Cervera volviera a colocarse a la cabeza de la oposición a la reforma del Prado alegando, en esta ocasión, el exceso de tráfico en las proximidades del Museo. Desde el Ministerio de Cultura no quisieron ayer aportar más detalles sobre la reunión que ellos mismos han impulsado y se remitieron al comunicado a través del que la hicieron pública. No obstante, señalaron que el motivo del encuentro es «encontrar posibles soluciones al problema».

 

Propiedad del Estado

El «problema», tal y como lo calificaron desde el Ministerio, no es otro que la amenaza de Cervera de trasladar la colección que lleva su nombre a otro lugar dentro de la ciudad de Madrid. Aunque el cambio de lugar sólo afectaría a una parte de las obras que se exponen en el Museo, ya que la colección que lleva el nombre del barón Thyssen es propiedad del Estado español, la suya tan sólo está cedida hasta el año 2013.

Entonces, la baronesa podría volver a disponer de ella y decidir dónde mostrarla. Sin embargo, el Estado se reservó el derecho de compra y las negociaciones para adquirir las obras siguen en marcha.

Tras conocerse la «rotunda» oposición de Carmen Cervera al proyecto del Prado, por considerar que su museo está «totalmente desfavorecido», el ministro de Cultura, César Antonio Molina, afirmó que entendía el «malestar» expresado por la baronesa y señaló que esperaba que la reforma no saliera adelante «sin el acuerdo con el Thyssen».

Por otra parte, y sobre las críticas recibidas desde la presentación del nuevo paseo del Prado, el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, explicó que el Ayuntamiento de Madrid sigue adelante con su propuesta y que está abierto a todas las alegaciones que se quieran realizar en el plazo de dos meses que se abrirá una vez que el plan haya pasado por el pleno municipal.

Explicó que la Fundación Thyssen, «que es una institución muy importante y con mucho prestigio, tiene los dos meses de plazo para modificar este proyecto». Durante este periodo de tiempo, según afirmó Cobo, el Ayuntamiento «está abierto y quiere conocer las sugerencias y alternativas viables de esta Fundación» y del resto de instituciones, administraciones y ciudadanos porque «antes de eso, todo lo que se está diciendo puede ser ruido».

Sobre las opiniones contrarias a los cambios que contempla el nuevo proyecto del Eje, el vicealcalde apuntó que la razón esgrimida hasta ahora para rechazarlo ya ha dejado de existir. «Si la tala de árboles, aún siendo mínima en el proyecto anterior, era el motivo que alegaba Carmen Cervera para su oposición, ahora ya no existe tras las modificaciones del equipo del arquitecto portugués Álvaro Siza», argumentó.

Además, Cobo recordó que los proyectos de reforma del entorno del Museo del Prado nació en una etapa anterior a la llegada de Ruiz-Gallardón a la Alcaldía de la ciudad y que contó, desde un principio, con los votos favorables de los tres grupos municipales, que lo apoyaron de forma unánime.

En este sentido, y sobre el apoyo del proyecto de reforma del Eje, insistió en que el PP concurrió a las elecciones municipales del pasado mes de mayo con el plan del Prado-Recoletos en su programa. «Fue aceptado primero por el partido, y después por los madrileños con sus votos», señaló.

Por último, el vicealcalde de Madrid apuntó que todas las opiniones que pueda generar el Prado-Recoletos son respetables, «pero el proyecto y la decisión de los ciudadanos también». Además, indicó que desde el equipo de Gobierno se tendrán en cuenta las críticas, pero «lo más importante es que se presente alguna alternativa concreta y viable que podríamos valorar».