El TSJCV también llama a declarar como imputado a Álvaro Pérez dueño de la empresa Orange Market

El magistrado instructor del 'caso Gürtel' en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV), ha citado a declarar en calidad de imputado al dueño de la empresa Orange Market, Álvaro Pérez, quien ya había sido imputado por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, en el inicio de la investigación por esta causa. Pérez deberá comparecer ante el magistrados un día después que el presidente autonómico Francisco Camps y el secretario general del PP en Valencia, Ricardo Costa, a quienes su formación ha seguido defendiendo en la jornada de hoy. Según informaron en un comunicado fuentes del TSJCV, la de Pérez se trata de una nueva citación que ha acordado el juez José Flors, que instruye la causa desde que el pasado 21 de abril el alto tribunal valenciano aceptara la competencia planteada por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que apreció indicios de delito en dos aforados del PP valenciano. De este modo, el Tribunal acordó la apertura de diligencia previas por un posible delito de cohecho, para determinar la naturaleza de los hechos y la posible participación en los mismo de las personas mencionadas. La comparecencia de este nuevo imputado ha cambiado el calendario de declaraciones previsto para el día 20 de mayo. Así, Álvaro Pérez comparecerá a las 12.00 horas y previamente lo hará el ex conseller valenciano Víctor Campos (a las 10.00 horas) y el ex jefe del gabinete de la Consellería de Turismo, Rafael Betoret (a las 11.00 horas). Por su parte, la jornada del 19 de mayo queda igual, con la declaración de Camps, a las 10.30 horas y la de Costa a las 12.00 por un supuesto delito de cohecho. Mientras, desde la Generalitat Valenciana, Camps ha seguido recibiendo el apoyo de sus compañeros de formación. Tal y como lo hacía ayer el PP nacional, quien pedía respeto a la presunción de inocencia del presidente valenciano, hoy el vicepresidente primero y portavoz del Consell, Vicente Rambla, aseguró que no hay razón para que "deje de ser militante uno de los militantes más importantes que tiene el PP", más allá de que "alguno tenga ese interés". En este sentido, indicó que en el Consell hay "mucha tranquilidad, confianza y apoyo"a Camps, de quien subrayó que si su "dimensión política no fuera lo que es, no hablaríamos de este caso y no habría nacido este caso". "Hablamos de uno de los políticos en este momento, más importantes que hay en España, uno de los políticos que lidera una comunidad que ha sido ejemplo de prosperidad en España"y que, además es de una "conducta intachable", declaró Rambla en la rueda de prensa posterior al pleno del Consell. También el PP de Valencia mostró su rotundo apoyo al líder valenciano. La coordinadora popular en esta comunidad, Isabel Bonig, manifestó hoy su "confianza absoluta"en que el próximo martes tanto el presidente de la Generalitat valenciana como el portavoz del PP en las Corts Valencianes "tendrán la oportunidad, por fin, de terminar con la indefensión a la que han estado sometidos". La también alcaldesa de la Vall d'Uixó (Castellón) manifestó en un comunicado que "en un estado de derecho como es el nuestro, debe primar la presunción de inocencia". Por este motivo, aseguró que el PP valenciano es "muy respetuoso con un proceso judicial que está abierto y del que no se debe extraer ninguna conclusión hasta que finalice".

EL PSOE PIDE LA DIMISION DE CAMPS En el lado opuesto se encuentra el secretario general provincial del PSOE dde Valencia, Francesc Colomer, quien demandó la dimisión de Camps, por estar "dañando gravemente la imagen de la Generalitat Valenciana, ya que se ha convertido en el primer presidente imputado de la historia de la democracia en nuestra Comunitat", dijo. Colomer consideró en un comunicado una "falta de respeto" institucional "mantenerse en el cargo y permitiendo que día tras día se deteriore gravemente la imagen de la máxima institución de nuestro autogobierno". Para el líder de los socialistas, el comportamiento de Camps "no sólo clama al cielo por su imputación, sino por su conducta desde el 6 de febrero al haberse negado a explicar ante la opinión pública y en las propias Corts Valencianas el escándalo en el que está sumido".