España sigue a la cabeza mundial en consumo de cocaína

La Razón
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La Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y Drogas en España 2007-2008, publicada ayer, sigue ofreciendo un panorama preocupante, aunque en esta ocasión también ofrece alguna mejoría. La buena noticia es que el consumo de alcohol y tabaco ofrece los índices más bajos desde 1997. Este descenso está condicionado por dos medidas coercitivas que han tenido gran calado social: la Ley Antitabaco, que entró en vigor en enero de 2006, y el carné de conducir por puntos, vigente seis meses después. Por otro lado, si el consumo de cannabis se reduce, el de éxtasis, alucinógenos y anfetaminas se mantiene a raya, lo cual dice mucho de la eficacia policial en entornos tan susceptibles para su tráfico y consumo como los centros escolares y los de ocio. Sin embargo, el pesimismo sobreviene al confirmarse otro año más que España está a la cabeza del consumo de cocaína. Ahí es donde es necesario poner el acento en la prevención. Hay que insistir en que su efectos sobre la salud son devastadores frente a la creencia, basada en la ignorancia, de que es una droga socialmente ligada al éxito profesional. Tampoco hay que olvidar que su fácil entrada en España posibilita un rápido acceso a ella. Desactivar su presencia en la sociedad pasa por las campañas de concienciación, acompañadas de una certera intervención policial.