Evo parte por la mitad a Bolivia

El verdadero desafío comienza ahora. Evo Morales logró imponer ajustadamente este domingo su Constitución, que refuerza el papel del Estado y los poderes de los indígenas, pero los resultados ponen de manifiesto la profunda división que vive el país y lo difícil que será aplicar el nuevo texto.

Evo parte por la mitad a Bolivia
Evo parte por la mitad a Bolivia

Por lo pronto, el oficialismo tendrá que desbloquear en el Congreso las más de 100 leyes incluidas en la Carta Magna. También este año habrá elecciones –a finales de diciembre–, y de ganarlas Morales continuaría en el mando hasta el 2014. Además, el nuevo texto tampoco incluye las demandas autonomistas de las ricas regiones del Oriente. Los resultados en las urnas muestran la necesidad de seguir negociando y llegar a un consenso.
Según los conteos rápidos realizados tras el referendo por las dos cadenas de televisión privadas más grandes del país, el «Sí» se impuso por un 60%, contra un 40% del «No», según Unitel, y por un 58,3% frente al 41,7% de acuerdo con ATB. El mandatario había dicho de antemano que contaba con que la Constitución fuera aprobada por más del 80% de los votos, de allí la percepción de que su victoria fue débil.
El texto aprobado, columna vertebral del proyecto político de Morales, consolida además la nacionalización de recursos, permite la expropiación de tierras, la reelección presidencial, otorga mayores poderes al Estado y reconoce los derechos de la comunidad indígena –la oposición asegura que promueve la supremacía incaica a través de la discriminación positiva–.
Otro dato relevante es que la nueva Carta Magna fue rechazada en cinco de nueve departamentos. El «No» se impuso ampliamente en los departamentos de Santa Cruz –el más rico de Bolivia–, Tarija, Beni y Pando. En Chuquisaca, otra de las regiones opositoras de Morales parecía imponerse la opción por la negativa, pero el margen era estrecho.
Nada más conocerse los resultados a pie de urna, el presidente Morales celebró la ratificación de los cambios radicales que ha encarado su gobierno. Ante miles de simpatizantes reunidos en La Paz, Morales dijo: «Hoy se refunda una nueva Bolivia con igualdad de oportunidades para todos». En referencia a las regiones gobernadas por sus opositores, recalcó también que desde ahora «no hay media luna. Hay una luna llena en unidad de todos los bolivianos».
Debajo del balcón presidencial mientras Morales hablaba, unas 2.000 personas escuchaban atentamente el discurso. Sin embargo al contrario que otras veces, las ovaciones tenían acento brasileño y argentino.
Las celebraciones por la aprobación a la nueva Constitución aglutinaron en la plaza Murillo a una masa de turistas que desde el mediodía, esperaban pacientemente, aguantaron alguna lluvia, e incluso se divirtieron cantando y haciendo malabares.
«Sí, es verdad, suena más el "Che"que el "Carajo"», nos confiesa un joven argentino que atravesó la frontera en autobús por el paso de Jujuy. «Venimos a hacer turismo pero también a apoyar la causa bolivariana», agrega. Ya con la luna en alto, un fuerte viento que llegaba desde el sur de la ciudad hizo flamear las «wiphalas», que se presentaron en más cantidad que la tricolor nacional. La mayoría de los asistentes combatía el fuerte frío bailando al ritmo de Los Kjarkas y las cervezas que rondaban por la plaza antes del discurso.