Interior busca el laboratorio de coches bomba de ETA en Francia

Los cabecillas etarras utilizan el número imprescindible de pistoleros, conscientes de que serán detenidos.

Un padre y su hijo rezan ayer en Calviá por los dos guardias civiles asesinados el jueves
Un padre y su hijo rezan ayer en Calviá por los dos guardias civiles asesinados el jueves

MADRID-La localización de los «comandos» que pueda haber en España y el desmantelamiento de la «logística militar» (Ekintza Logistika Saila, ELOSA) que ETA ha conseguido reorganizar en Francia, son las prioridades de la lucha antiterrorista a ambos lados de la frontera, según expertos consultados por LA RAZÓN.Los atentados de esta semana en Burgos y Calviá, y el perpetrado el pasado 19 de junio en Arrigorriaga (Vizcaya), con el balance de tres agentes de las Fuerzas de Seguridad asesinados y un acuartelamiento de la Guardia Civil parcialmente destruido, demuestran que la banda dispone de, al menos, dos «comandos», a los que ha dado la orden de intensificar los atentados durante este verano.Además, la autoría de algunas acciones criminales perpetradas desde la ruptura del alto el fuego, como la colocación de un coche bomba en Madrid, y los asesinatos del militante socialista Isaías Carrasco y el empresario Ignacio Uría, no han sido aún esclarecidas, aunque existan fundadas sospechas sobre los individuos que las cometieron.Todo ello conforma un panorama que en nada cambia la mala situación por la que atraviesa ETA, gracias a los continuos golpes policiales, tanto en España como en Francia, pero que obliga a redoblar los esfuerzos con el fin de atajar la amenaza terrorista.El problema que para la banda supuso el desmantelamiento, en septiembre de 2007, de la «fábrica» que tenía en Cahors (Francia), al frente de la cual estaba Luis Ignacio Iruretagoyena, «Suny» y «Lucas», en la que se montaban los coches bomba, ha quedado superado, según reconocen los mismos expertos. Asimismo, en este tiempo, los terroristas han montado una red de escondites («zulos») en los que ocultar las armas y los explosivos necesarios para poder cometer atentados en España.El objetivo de las Fuerzas de Seguridad en suelo galo, además, lógicamente, de detener al mayor número de pistoleros y cabecillas, es la localización del nuevo «laboratorio», del que salen los coches bomba como el utilizado en el atentado de Burgos. Los artefactos tipo «Grosni», como el empleado en esa acción criminal, o los de tubos direccionales, para que la carga se dirija en un sentido concreto, se montan allí.Las Fuerzas de Seguridad han conseguido confirmar, tras recomponer el número de bastidor de la Mercedes Vito utilizada en el intento de matanza de Burgos, que el vehículo fue robado en Francia el pasado 10 de abril, cerca de la localidad de Limoges.Cambian el colorEl color inicial de la furgoneta era verde, y así se comunicó en una alerta que recibieron las distintas unidades policiales españolas con el fin de evitar un atentado. La publicación en un medio de comunicación de las características de la Mercedes Vito que se buscaba (y de otras dos furgonetas, también sustraídas en suelo galo) debió de alertar a los etarras, que la pintaron de blanco. De esta manera, cuando los servicios de vigilancia de la Comandancia de Burgos vieron el vehículo aparcado, que coincidía en el color y la matrícula con la que tenían en su base de datos (su propietario es un frutero de Santo Domingo de Silos) no sospecharon. En la «fábrica» de Francia también se hacen las bombas-lapa, como las usadas para asesinar al inspector de la Policía Nacional Eduardo Puelles, en Arrigorriaga, y a los guardias Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salva, en Calviá.Resulta igualmente imprescindible desmantelar la citada red de escondites en la que los terroristas ocultan todos los materiales necesarios para llevar a cabo su actividad delictiva.Por lo que respecta al número de células etarras que están en España, los expertos creen que la banda se rige ahora por el principio de utilizar a los pistoleros estrictamente necesarios para la actividad criminal que quieren desarrollar, a sabiendas de que existen muchas posibilidades de que sean detenidos en poco tiempo. Mientras, mantienen en la «reserva» un núcleo suficiente para sustituir a las células que vayan cayendo.Grupo itineranteSe da por hecho que existe un grupo «itinerante», similar al «Elurra», el que cometió el atentado de la T-4 en Barajas, y otro con base en Vizcaya. El primero, salvo que la banda haya decidido establecer un «comando» en Baleares para este verano, sería el autor de la colocación de las dos bombas-lapa en Calviá, y de las acciones criminales cometidas fuera del País Vasco.«No podemos engañarnos por los atentados que hemos sufrido. En ETA no son muchos, y que tengan capacidad para integrarse en un «comando», menos. Lo que ocurre es que un grupo, por reducido que sea, puede hacer mucho daño hasta que las Fuerzas de Seguridad consigan identificar a sus miembros, localizarlos y detenerlos», subrayan los citados expertos.

Investigan un intento de roboLas Fuerzas de Seguridad investigan si el intento de robo de una Mercedes Vito, que se produjo ayer en unas obras del barrio de Benicalap de Valencia, es obra de ETA o de delincuentes comunes. Según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, el arrojo y valentía del propietario del vehículo evitó el robo.- Los hechos ocurrieron por la mañana, cuando el propietario había dejado la furgoneta abierta y un individuo se subió al vehículo con intención de llevárselo. El dueño comenzó a dar gritos y amenazar al que intentaba robarle, al tiempo que corría hacia la Mercedes. Ante esta actitud, el ladrón optó por huir en una Opel Combo en la que le esperaba otra persona. En ningún momento esgrimieron armas.- Fotos de etarras. Los investigadores han mostrado al propietario fotos de etarras y tratan de comprobar si la matrícula de la Opel estaba «doblada». También buscan huellas en la Mercedes.