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«La Justicia podría reconocerme empresario de Las Ventas»

Ha desbancado a los Chopera de Mont de Marsan después de 50 años al frente

Lleva Nimes desde hace casi 30 años, también comanda Alicante. Para 2009 cuenta con nuevos retos: Mont de Marsan y la carrera de Aparicio. Analiza la profesión desde la imaginación y la modernidad. Una nueva imagen para la Fiesta.
–¿Cómo surge el apoderamiento de Julio Aparicio?
–Lo llevé hace tiempo y además es un torero de mi sensibilidad. Sigo apoderando a Conde y he llevado a toreros como Manzanares, Curro Vázquez, Ortega Cano... Aparicio es un torero artista, atípico y con mucha personalidad.
–¿Hay contrato de por medio o basta un apretón de manos?
–El contrato es nuestra amistad y su arte. No suelo firmar contrato con los toreros, porque me vale la relación humana y lo artístico.
–¿Estará satisfecho con haber ganado el concurso de Mont de Marsan?
–Es importante por muchos motivos.
–Cuente.
–Es la primera vez que llevo una plaza francesa del suroeste. En Nimes estoy hace casi 30 años.
–Y además Mont de Marsan lo va a dirigir con una mujer.
–Al 50% con María Sara. Eso es buenísimo. La mujer, al igual que en otros sectores sociales o económicos, debe estar presente en los toros, forma parte de la modernidad. La Fiesta está atrancada en muchos conceptos y es necesario modernizarla.
–¿Cómo ha sido el concurso?
–Bueno y transparente. La lucha por que los concursos sean transparentes es para mí muy importante. Si no hay transparencia, no hay competencia y así falta calidad tanto en la realización de los carteles como en la imagen de la Fiesta.
–En Mont habéis desbancado a los Chopera después de 50 años al frente de la plaza.
–Ha quedado claro que se ha elegido la mejor oferta. Así debería ser en todos los sitios.
–¿Qué opina de los pliegos de condiciones?
–Es otro de los perjuicios de la Fiesta. No están adaptados a las realidades del mercado. Hay muchas cosas que reformar.
–¿Le parece buena fórmula la de asesoramiento al ayuntamiento y a la comisión?
–No hay fórmula de referencia absoluta. Depende de la identidad de cada plaza y de la afición del lugar. La implicación de Mont de Marsan es muy grande y entonces sí es una buena fórmula.
–Mont de Marsan y Bayona eran dominio de Chopera pero lo han perdido. ¿Qué le parece?
–Resulta que en 50 años apenas hubo concursos en esas plazas. Cuando ha habido competencia y todos hemos sido iguales, las cosas han cambiado. Lo digo con respeto a los Chopera.
–¿Cómo van sus querellas con los concursos de Madrid?
–Paso a paso la justicia va reconociendo las cosas. El último concurso tiene una querella penal y hay cuatro imputados, entre ellos José Pedro Gómez Ballesteros y José Antonio Martínez Uranga, por algo será. Y estoy en espera de una sentencia del penúltimo concurso. Ya se sabe que en el de los Lozano gané la nulidad. Se puede dar la circunstancia de que la Justicia me reconozca empresario de la plaza de Las Ventas, aunque no lo ejerza. Seguiré siendo candidato, no por ego, sino porque es el lugar donde se pueden solucionar los problemas del toreo.
–¿Necesita renovarse la Fiesta?
–Falta adaptación a la realidad. Estamos casi en 2009 y se hacen las cosas como hace 100 años. Falta modernidad. Hay que involucrar a la juventud, a los intelectuales y a los artistas.

Hombre imaginativo
A pesar de que la crisis monopoliza el final del año 2008, a Simón Casas le llueven las buenas noticias. Llegó a un acuerdo de apoderamiento con Julio Aparicio y pocos días antes se supo que llevaría las riendas junto a María Sara, rejoneadora retirada, de la plaza francesa de Mont de Marsan. Una función que se lleva a cabo como asesor del ayuntamiento, muy implicado con la confección de la feria. Desde hace 50 años quien comandaba lo que ocurría en el ruedo francés era la casa Chopera. «Cuando ha habido competencia y todos hemos sido iguales, queda claro que han elegido la mejor oferta. Debería ser igual en todos los sitios». Defensor a ultranza de la transparencia en los concursos, ha recurrido los tres últimos celebrados en la plaza de Las Ventas: «Se podría dar la circunstancia de que la Justicia me reconozca empresario de Las Ventas, aunque no lo ejerza». Meta que sigue en su horizonte.