La sangre cambia los votos

Históricamente, en las tres localidades ha ganado el PNV y le ha seguido el partido heredero de HB.

MADRID- Un voto menos en algunos casos; varios, en otros: los de los muertos, los de sus familias. Ése es el primer y más importante rastro de las últimas acciones terroristas en el País Vasco. El segundo: los atentados etarras dejan huella en las urnas para los intereses abertzales y para los de los nacionalistas democráticos. La desaparición del Partido Comunista de las Tierras Vascas ha hecho que su fuerza se mida en papeletas nulas (única forma que han tenido los terroristas de calibrar sus fuerzas). Se han quedado en el entorno del diez por ciento. Antes, en 2005, eran la segunda fuerza más votada en las tres poblaciones y se acercaban al 16 por ciento. Un resultado que la propaganda terrorista achacará al débil nacionalismo vasco. Los feudos ensangrentados no han olvidado el ruido de las pistolas. Ha habido castigo, duro, para el PNV, que aunque es la fuerza más votada en las tres últimas localidades donde ha golpeado ETA, Mondragón y Azpeitia, en Guipuzcoa, y Legutiano, en Álava, ha perdido apoyos. Significativo es el caso de Azpeitia, en donde los terroristas asesinaron al empresario «peneuvista» Ignacio Uría. Allí los de Ibarretxe, pese a arropar en masa a la familia y condenar enérgicamente el atentado, se han dejado más de mil votos respecto al anterior encuentro en las urnas. En Mondragón, la fuga es de casi 1.300; en Legutiano, 128 (en porcentaje casi un 25 por ciento).Los socialistas, por su parte, han mejorado el resultado de los anteriores comicios autonómicos. Especialmente en Mondragón, donde ETA acabó el pasado marzo con la vida del ex concejal del PSOE, Isaías Carrasco. De los 2.599 votos de 2005 ha pasado a los 3.028 de 2009. El pueblo, una parte, ha querido lanzar un mensaje a los que deciden cuando se acaba con la vida de alguien. El mismo resultado, mejora, han cosechado los socialistas en Legutiano, donde han pasado de 120 a 144 votos, y en Azpeitia, de 429 sufragios a 581.Los populares, por su parte, han obtenido un resultado parecido al del resto del territorio vasco. Han perdido votos que, en parte, han pasado al PSOE y a UPD (el partido de Rosa Díez). El PP se ha dejado importantes apoyos en las tres localidades. Parece que el bipartidismo del final de la campaña le ha afectado a sus intereses.Por último, quizá el ruido terrorista haya conseguido un último propósito. Callar manos. En las tres localidades la participación ha rondado el 65%. La media del País Vasco ha sido de un 70%. Algunas conciencias descansaron.