La tensión aumenta en Kenia con nuevas protestas callejeras y enfrentamientos con la Policía

 Las elecciones en Kenia y su supuesta suciedad siguen sumiendo al país en un clima de tensión, especialmente con la celebración de nuevas protestas contra el presidente Mwai Kibaki. En una de estas manifestaciones, a causa de los disparos de un agente de Policía, al menos una persona resultó muerta, añadiéndose así a la ya larga lista de seis centenares de fallecimientos desde que comenzase la crisis, que en el ámbito político se ha saldado con la elección del candidato de la oposición como presidente del Parlamento.
Los incidentes más graves se produjeron hoy en la ciudad de Kisumu, mayoritariamente partidaria del Movimiento Democrático Naranja (ODM), partido opositor. Según varios testigos, la Policía disparó «a dos personas» cuando trataban de dispersar al millar de manifestantes, también con porras y gases lacrimógenos. «Una ha muerto y la otra está gravemente herida», relató un testigo, Alfred Onyango.
El ODM retó al Gobierno la semana pasada convocando tres días de protestas. «El presidente Raila ha pedido que nos manifestemos durante tres días y es lo que haremos, sea cual sea el precio», subrayó otro de los congregados, Emmanuel Omando. Estas concentraciones se dieron también en la ciudad costera de Mombassa, contraria a Kibaki, donde una multitud montó piquetes en la carretera, con quema de neumáticos y cánticos contra el presidente incluidos, para reclamar la reedición de unos comicios supuestamente fraudulentos. Asimismo, en Nairobi mucha gente permanecieron en sus casas y los comercios cerraban sus puertas ante el temor de incidentes. Según informaciones de la edición digital de ‘The Standard', el secretario general del PDM, Anyang' Nyong'o, anunció marchas por 41 avenidas de la capital, al tiempo que pidió protección a la Policía para estas protestas.
Precisamente, el embajador estadounidense en Kenia se sumó hoy a las dudas con respecto a los comicios del pasado 27 de diciembre afirmando que, a día de hoy, «no se puede saber quién gano las elecciones porque no han sido transparentes». Además, a su juicio, el margen de tan sólo 230.000 votos obtenido por Kibaki demuestra que el resultado fue «muy ajustado». De esta forma, respaldó lo que ya hiciesen 13 países, entre ellos Estados Unidos, en un comunicado en el que advirtieron al Ejecutivo de Nairobi de retirar las ayudas «si se debilita el poder de la Ley, de los Derechos Humanos, la gobernanza y la democracia».

 600 muertos
Desde finales de diciembre, han muerto unas 600 personas en Kenia y en torno a 250.000 se han visto obligadas a abandonar sus casas. Lejos de mejorar, la situación podría agravarse con la hipotética retirada de las subvenciones o las dificultades de llegada de los suministros, que dañarían gravemente una de las economías más prometedores de Africa y ante las cuales ni siquiera la mediación de la Unión Africana parece encontrar una salida a través de la negociación política.
Y es que, si en las calles el escenario es de división, en la arena política la situación es similar, como quedó demostrado con la designación el lunes del candidato opositor del ODM, Kenth Marende, como presidente del Parlamento. Este resultado, logrado en tercera ronda, anticipa serios problemas legislativos para Kibaki. Marende ganó la votación con 105 votos frente a 101, haciendo efectiva la mayoría de la oposición.