Cataluña

Las escuelas por sexos se levantan contra la retirada de los conciertos

En España hay más de 150 colegios diferenciados, de los cuales 60 reciben conciertos educativos.

Un grupo de alumnas en el colegio Senara de Madrid, que educa a niñas desde hace más de 40 años
Un grupo de alumnas en el colegio Senara de Madrid, que educa a niñas desde hace más de 40 añoslarazon

MADRID-La decisión del Gobierno de Cantabria de retirar el concierto educativo al colegio Torrevelo ha reabierto el debate sobre la educación diferenciada, que separa a niños y niñas en las aulas, y la financiación pública que reciben los 60 centros concertados de los más de 150 colegios de este tipo que existen en España. Los responsables del colegio en cuestión ya estudian la respuesta judicial a la retirada del concierto y no descartan incluso presentar una querella criminal por prevaricación, al considerar que se ha causado un daño grave a las familias y a las empresas a pesar de que «las condiciones del concierto son las mismas, la demanda social que lo justifica se mantiene y la financiación resulta más barata que para la escuela pública», explica Mariano del Castillo, director del Instituto de Técnicas Educativas de la Confederación de Centros de Enseñanza (CECE).Pese a la situación de Cantabria, los titulares parecen no temer por otras comunidades autónomas, toda vez que el PSOE ya no gobierna en Galicia, que en Cataluña se ha pactado su mantenimiento y en Andalucía el ambiente parece tranquilo, por lo que los cántabros «se quedarán solos en su postura radical», añade Del Castillo.Todos los colegios diferenciados son privados, se rigen por un ideario católico y una premisa metodológica precisa: niñas y niños tienen distintos procesos de aprendizaje, como demuestran los resultados académicos. «El fracaso escolar es masculino», sentencia Del Castillo, quien recuerda que hay un fracaso escolar reconocido en España del 30 por ciento, superior incluso en un 13 por ciento en la escuela pública.Los responsables de estos colegios destacan, por el contrario, su bajo fracaso escolar, entre el 5 y el 6 por ciento, y tachan de «debate ideológico y torpe» la puesta en tela de juicio de su filosofía. «El debate en España debe ser el fracaso escolar, no la libertad de educación», destaca Del Castillo.El análisis por sexos de los indicadores educativos arroja algunas evidencias. Aparte de datos como que el número de chicos repetidores en ESO casi duplica el de chicas, informes como PISA demuestran una menor competencia de las niñas en Matemáticas, con una diferencia de 9 puntos respecto a los niños, mientras que hay un mayor fracaso masculino en escritura, lengua y comprensión lectora (35 puntos).A pesar de los malos resultados educativos en España, en las niñas el fracaso se encuentra dentro de los valores medios de la UE, pero en los chicos supera el 40 por ciento, y la diferencia se agrava en los colegios públicos, donde apenas el 50 por ciento de los chicos logra el graduado escolar, tal y como destaca en un informe María Calvo, presidenta en España de la Asociación Europea de Centros de Educación Diferenciada.En el año 2006, un 65 por ciento de mujeres logró el graduado, frente al 35 de los hombres, y los propios informes del Gobierno ponen de manifiesto un mayor acceso a la universidad (58,1%) respecto a los varones (41,9). Y no sólo eso, sino que cuando se compara el porcentaje de alumnos y alumnas que consiguen el título de secundaria, se encuentra una diferencia favorable a las chicas del 14 por ciento (cifras del Ministerio de Educación correspondientes a 2008 y de la OCDE de 2007).Privados y públicosEn contraposición al debate abierto en España, y al hecho de que en nuestro país todos los centros de educación diferenciada son privados, la también profesora de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III destaca el hecho de que en países como Estados Unidos, Reino Unido o Alemania estos colegios reciben amparo legal, apoyo social y un reconocimiento administrativo que avala la diferenciación de las clases incluso en la escuela pública. De hecho, el 93% de las 215.000 escuelas con educación diferenciada en el mundo son de titularidad pública. En este curso académico, la educación diferenciada afecta a 500 escuelas públicas en todo Estados Unidos, de las cuales 97 son totalmente diferenciadas y el resto mixtas que ofrecen la posibilidad de clases separadas.Un proyecto piloto en Alemania permite impartir clases de matemáticas sólo para niñas en 156 colegios públicos de Berlín, mientras que Renania del Norte ha impulsado también en las escuelas públicas la creación de grupos de apoyo para varones con graves dificultades de fracaso y absentismo escolar. Mientras, en Gran Bretaña, con una arraigada tradición en esta enseñanza, la red escolar cuenta con centros masculinos, femeninos y mixtos con la misma consideración. Un informe en Suecia consideraba demostrado que las niñas entre 7 y 15 años asimilan con más rapidez que los niños. Estudios científicos a los que se remiten los responsables de estos colegios indican que las diferencias responden a la diferente estructura y funcionamiento del cerebro masculino y femenino: «Porcentualmente iguales en inteligencia, notablemente diferentes en estructura y funcionamiento».Para empezar, hay una precocidad verbal femenina que se manifiesta desde los seis meses de edad, con un mayor desarrollo de las habilidades lingüísticas. Para continuar, en la pubertad, el desarrollo corporal y psíquico alcanza antes a las niñas que a los varones. Los chicos, a partir de secundaria, gozan de mayor facilidad para el pensamiento lógico y matemático o el razonamiento abstracto y tienen un mayor desarrollo muscular vinculado a la testosterona, la hormona masculina del crecimiento, mientras que los estrógenos femeninos favorecen las relaciones humanas, las emociones y la empatía.

Modelos organizativos de los centrosExisten varios modelos de colegios con educación diferenciada desde el punto de vista organizativa. Por un lado, los colegios mixtos con clases diferenciadas por sexos sólo en determinadas materias (como Matemáticas, Lengua o Gimnasia). Por otro, los colegios mixtos donde los niños y niñas van a clases separadas en todas las asignaturas pero comparten espacios comunes de descanso (como el recreo y el comedor). Finalmente, hay colegios diferenciados en los que niños y niñas se encuentran separados durante toda la jornada escolar sin tener ningún espacio en común.