Los paraísos fiscales de Europa relajan su secreto bancario

Intentan evitar que sus nombres figuren en la «lista negra» que la OCDE llevará a la cumbre del G-20.

Suiza (Zurich, en la imagen) ha acumulado fama de ser un destino preferente para crear empresas opacas
Suiza (Zurich, en la imagen) ha acumulado fama de ser un destino preferente para crear empresas opacas

Madrid- La campaña de presión contra los paraísos fiscales iniciada por el G-20 y respaldada por la OCDE ha comenzado a dar sus frutos. Austria, Luxemburgo y Suiza, símbolo de esta práctica y que han construido un imperio bancario a través de su política de confidencialidad instaurada en 1934, han accedido a flexibilizar el secreto bancario. Con estas iniciativas, que se suman a las adoptadas por Liechtenstein, Andorra y, en cierta medida, por Bélgica, tratan de evitar entrar en la «lista negra» de paraísos fiscales que la OCDE llevará a la cumbre del G-20 en Londres el próximo 2 de abril. Suiza, que basa el poder de su plaza financiera precisamente en el secreto bancario, anunció ayer que simplificará y ampliará los procesos de intercambio de información con otros países en caso de sospechas fundadas de fraude o evasión fiscal, aunque el Consejo Federal helvético puntualizó que el secreto sigue existiendo.Según el ministro suizo de Finanzas, la privacidad de los clientes debe seguir siendo protegida contra la consulta «injustificada» de informaciones sobre su situación patrimonial, «sin que el secreto bancario proteja a los autores de delitos fiscales». La flexibilización en el intercambio de información fiscal se hará en el marco de los acuerdos bilaterales existentes con otros países para evitar la doble imposición. Suiza se ha visto sometida a fuertes presiones en los últimos meses. De hecho, la entidad suiza UBS reveló en febrero 300 nombres de clientes de EE UU acusados por la Justicia estadounidense de fraude fiscal.Austria, con uno de los secretos bancarios más restrictivos de Europa, anunció también ayer que permitirá abrir las cuentas bancarias de extranjeros en caso de sospechas de autoridades fiscales de otros países. Andorra, Liechtenstein y Luxemburgo han asumido, por su parte, los estándares de transparencia en materia fiscal de la OCDE. Y Bélgica pondrá en marcha un nuevo sistema de intercambio de información.Mientras, el G-20 recoge los primeros frutos de su lucha contra los paraísos fiscales. El Instituto de Finanzas Internacionales, que integra a 380 instituciones de todo el mundo, advirtió ayer de que la economía mundial se contraerá este año un 1,8%. Por eso urgió al G-20 a que adopte medidas más contundentes para estabilizar los mercados financieros. En una carta abierta enviada al primer ministro británico Gordon Brown, anfitrión de la cumbre preparatoria, el organismo internacional pide esfuerzos redoblados.