Los sindicatos se rebelan por la posible reordenación de los institutos

Convocarán movilizaciones si se aprueba un borrador que Educación no admite ahora como oficial.

Miembros del sindicato APIA recorren estos días centros de la región para «advertir a los profesores de lo que se les viene encima» si se aprueba el borrador del Reglamento Orgánico de los Institutos de Educación Secundaria (ROC) que ha circulado entre la comunidad educativa, aunque la Junta no lo reconoce como oficial. Hasta el momento, la normativa de organización y funcionamiento de los institutos ha estado regulada por el decreto 200/1997, de 3 de septiembre, que hay que adaptar a la nueva legislación, pero temen que, de salir adelante el ROC, «sería un golpe definitivo para estos centros».

En la radiografía de situación de este sindicato destaca que de los 15 departamentos de coordinación didáctica asociados a materias que existen en la actualidad, «en el borrador que se ha discutido incluso en algunos claustros», se agrupan sólo en seis: Lingüístico, Matemático, Científico, Tecnológico, Musical, artístico y deportivo, y Social y de ciudadanía.

Se plantea además la creación de nueve órganos de coordinación docente, entre ellos, el de Coeducación y convivencia o el de Orientación. Unos cambios que para APIA suponen «ir en contra de la especialización y que el profesor tendrá que hacer programaciones o decidir sobre reclamaciones de asignaturas que no son suyas». «Puede ocurrir por ejemplo –explican fuentes del sindicato– que alguien que enseñe lengua tenga, como responsable de departamento, que atender una reclamación de un alumno de francés sin saber ese idioma».

Otro de los apartados polémicos es el referente a las funciones del director, a quien se le concedería «la capacidad de sancionar a los profesores y la de elegir, sin ningún tipo de baremo, a los jefes de departamento», explican.

A juicio de los integrantes de APIA la implantación del ROC constituiría «un paso más del modelo pedagógico mal llamado progresista que ha fracasado llevando a la educación española a la cola de la OCDE y a la andaluza, a la cola de la española. Se sustituye el conocimiento por la ideología». No están dispuestos a aceptar que «de Secundaria salgan analfabetos funcionales», por lo que no descartan emprender «otras acciones, incluso convocar una huelga si recabamos el apoyo de otros sindicatos».

El presidente del sector de Enseñanza de Andalucía de CSI-CSIF, Francisco Hidalgo, también lo tiene claro: «En cada centro debe haber un departamento por asignatura, no por área», asevera. De hecho, pretenden que a los que ya se reconocen se sumen los de Informática y Económicas. Su posición sobre el cuestionado reglamento: «Si el proyecto de decreto fuera parecido al que ha circulado nos opondremos y convocaremos movilizaciones porque hay aspectos graves como que el director pueda decidir el perfil del profesor que necesita o que pueda sancionar», asevera en consonancia con APIA. «Exigiremos –añade– las máximas garantías y defenderemos que la democracia siga imperando en los departamentos y que sean éstos quienes propongan a su jefe».

Para el secretario general de la Federación de Enseñanza de CC OO, José Blanco, «la Consejería de Educación lo ha hecho mal desde el principio con los reglamentos orgánicos de los centros». A su entender, «la Junta debería corregir a la Consejería y plantear un borrador cero sobre el que discutir». Lamenta que «el debate se haya viciado desde el origen» y «se haya centrado el tema en los departamentos o el director, en lugar de en el fracaso escolar».