Luis Miguel y Genoveva no compartieron hotel en Tenerife

Luis Miguel aprovechó su estancia en la isla para jugar al golf en la isla
Luis Miguel aprovechó su estancia en la isla para jugar al golf en la isla

Todavía gotea la boda del año, la de Fiona Ferrer y Jaime Polanco, ex esposo de Sofía Rodríguez Sahagún. El novio estuvo casado durante seis años con la hija del alcalde que no puso Madrid patas arriba y, desde entonces, mantienen una relación perfecta. Alberto Ruiz- Gallardón se ha pasado, o por lo menos eso lamentan los ciudadanos. El metro es la mejor escapatoria, ya que desde hace unos años tiene aire acondicionado.Se filtran nuevos aspectos de la cita nupcial, que hoy veremos en la exclusiva de «¡Hola!». Hay para desmenuzar, como en el segundo reportaje protagonizado por Luis Miguel y Genoveva Casanova en plan enfadados. Ella se sintió un poco desprotegida al comprobar que el cantante no acudió a la ceremonia, a la que la novia llegó en un «buggy». Fue una situación más graciosa que ver a los presuntos enamorados, que se hospedaron en hoteles separados. Y no por lo que pudieran decir, soñar o idear, estaría bueno a estas alturas. Cué, la más eleganteLa ex esposa de Cayetano Martínez de Irujo se alojó en el mismo hotel que la mayoría de los invitados, como Alfonso y Miriam Cortina y Elena Cué –fue la más elegante de la lista femenina, sobre todo, en traje de baño, mientras que Carmen Lomana causó risas–, y el divo mexicano lo hizo en el Palacio de Isora, un Meliá emblemático. Compartieron poco, ya que él hizo sus planes sin presiones femeninas, porque frecuentó el Golf Las Américas, propiedad de Santi Puig, el antiguo dueño de Conservas Tres Pins y uno de los empresarios más pujantes de Tenerife. La prueba de ello es su regugio, Las Madrigueras, un hotel que entusiasma a Nati Abascal. Santi está casado con Noelia Afonso, quien fue nuestra Miss Europa en 1970. Ponce y Luis Miguel hicieron un mano a mano, si no vocal, al menos sí deportivo a lo largo de 18 hoyos. Estuvieron allí tranquilos, sin sus respectivas parientas –en el caso de que Genoveva lo sea del artista, que lo dudo–, y el matador recibió un inesperado regalo: una colección fotográfica de Puig con Victoriano Valencia «testimonio de cuando Paloma madre estaba embarazada de su hija mayor, la actual señora Ponce». Noelia esperaba su primera hija y todo se les fue en comentarios familiares, porque fue la época en que Victoriano dirigía la plaza de Tenerife.Fue una boda que dará mucho que hablar, además de ser un momento que algunos, como Sandra Ibarra y Lucas, aprovecharon para empezar las vacaciones. Pretendían que algún hotel les invitara y hasta lo gestionaron. Como no lo consiguieron, se trasladaron a Lanzaronte. Aún se relamen del menú de Martín Berasategui, que permitía al comensal elegir el buffet o ser atendido en la mesa, y también de la sorpresa que supuso ver a Eva y Custo Dalmau, él revestido con un riguroso traje del que se escapaba una camisa de cuello Mao.