Muerto a tiros en la valla de Melilla

ceuta- Un inmigrante subsahariano cuya nacionalidad no fue precisada por las autoridades marroquíes falleció la madrugada de ayer como consecuencia de los disparos que la Policía de este país realizó sobre un grupo de 80 indocumentados cuando intentaban entrar irregularmente en Melilla por el puesto fronterizo de Farhana «de forma particularmente violenta», según informó la agencia oficial marroquí Ma- ghreb Arabe Presse (MAP). Tal y como ya habían hecho en Nochebuena, los inmigrantes trataron de aprovechar el último festivo del año creyendo que así encontrarían desguarnecida la vigilancia del perímetro fronterizo de la ciudad española, pero ni siquiera tuvieron la oportunidad de acercarse a su doble vallado. Su intentona, que esta vez tuvo lugar por la localidad marroquí de Iyassenen, donde está situado el punto fronterizo de Farhana, fue repelida por los agentes del reino alauita, que de acuerdo con la versión de MAP «lanzaron disparos de advertencia para alejar a los asaltantes». El inmigrante falleció cuando era trasladado al hospital de Nador, la ciudad más cercana, mientras que otros catorce de sus compañeros fueron detenidos. El resto logró huir tras dispersarse y ninguno logró entrar en territorio español. Un año conflictivo Desde el temporal de finales de octubre, la dañada frontera melillense ha sufrido más de una decena de intentos de entradas masivas por parte de los subsaharianos que viven en las inmediaciones del perímetro esperando su ocasión de entrar en España, aunque ninguno lo ha conseguido por esta vía desde hace un mes, cuando seis lo lograron a través de una de las partes de la valla dañadas. En 2008, las autoridades marroquíes frustraron más de 10.000 intentos de cruzar la frontera de forma ilegal y desmantelaron casi 200 redes de tráfico de personas, según Rabat, unas cifras que reproducen casi miméticamente las registradas el año anterior. Ayer mismo, una patera con cinco inmigrantes indocumentados a bordo fue interceptada en las proximidades de la costa de Melilla, aunque finalmente la embarcación no alcanzó suelo español. Idéntica suerte corrieron los dos subsaharianos que fueron localizados por la Guardia Civil de Ceuta cuando pretendían entrar a nado en la ciudad autónoma, que fueron devueltos al país vecino antes de conseguir su propósito.