Juegos Olímpicos

Muñoz bronce en el reino de Phelps

Alcanzó el podio en la carrera de 100 mariposa más rápida de la historia n El estadounidense ganó el oro con unos 20 metros finales explosivos

Rafa Muñoz, medalla de bronce en los 100 mariposa
Rafa Muñoz, medalla de bronce en los 100 mariposa

Michael Phelps también es el rey de Roma. En la carrera de 100 mariposa más rápida de la historia, el estadounidense se reivindicó como el mejor nadador del planeta. Ante uno de sus enemigos íntimos, el serbio Milorad Cavic, presumiendo de bañador y con un español, Rafael Muñoz, en la pelea por las medallas, el torpedo de Baltimore demostró porqué es el número uno, el más grande sin discusión. Ganó el oro, batió el récord del mundo al ser el primer humano que baja de los 50 segundos (49.82) y demostró al balcánico que la victoria en los Juegos de Pekín por una centésima no fue casualidad. Cavic, que también bajó de los 50 segundos (49.95) fue plata. El tercer lugar del podio fue para el cordobés. Rafa Muñoz cuajó una carrera enorme para lograr su segundo bronce en los Mundiales con récord de España incluido (50.41).Cavic había lanzado numerosos mensajes a Phelps antes de la final. En Pekín se sintió estafado y en Roma tenía planeada la venganza. Avisó en semifinales con 50.01, pero ese aviso sólo sirvió para estimular un poco más a Phelps. La puesta en escena del serbio fue perfecta. Dominó la carrera en la primera piscina con facilidad. Su paso por los 50 metros mejoraba el tiempo parcial del récord del mundo. A su lado estaba Muñoz. La salida del andaluz fue buena, pero sus mejores brazadas llegan en el segundo tramo de la carrera. De Phelps no hubo noticias hasta que las medallas empezaron a jugarse de verdad. El estadounidense llegó a los últimos 25 metros con casi medio cuerpo de desventaja con Cavic, pero su reacción resultó salvaje. En cada una de sus últimas brazadas se comió la piscina. Phelps fue un tsunami que engulló a Cavic sin remedio. Al lado del serbio y a poco más de medio segundo apareció Muñoz para atrapar el bronce. Su táctica de kamikaze en los segundos 50 metros le había dado resultado y le permitió compartir podio con el mejor nadador de todos los tiempos y una de sus principales amenazas. Los cuatro oros del estadounidense, ocho veces campeón olímpico en Pekín y seis en Atenas, le convierten en el indiscutible rey de los Mundiales. El 4x100, 4x200 libre, los 200 y los 100 mariposa han acabado con el debate de los bañadores y han bañado en oro a Phelps. La plata en los 200 libre, cuando sucumbió en la final ante el alemán Paul Biedermann, no pasa de ser más que una anécdota. Y en el reino de Phelps, un español, Rafa Muñoz, se ha convertido en otra de las estrellas en la piscina.

«La medalla vale más que un récord»«A Phelps le he dado las gracias. Él me ha dicho: bien. Ya me ve y piensa, cuidado con el cordobés que viene», comentó Rafa Muñoz después de conseguir el bronce en los 100 mariposa. «Nadar por debajo de 50 es increíble. Es un pecado porque es nadar mas de 2 metros por segundo. Ellos dos lo han conseguido y yo me he quedado a las puertas», explicaba el cordobés. «He intentado arrancar el último 25, acelerar la frecuencia quitarme el freno de mano y soltar todo lo que llevaba guardando mucho tiempo: He hecho el récord de España», añadió. «Ha sido la carrera más rápida de la historia, me ha vuelto a saber a oro y escucharé el himno americano como si fuera el español. Ya nadie me quita las medallas, a no ser que me las roben en el aeropuerto».