Sol Meliá avanza en el gobierno corporativo

Familia Escarrer
Familia Escarrer

El Consejo de Administración de Sol Meliá aprobó el pasado martes 31 de marzo la modificación del modelo de co-liderazgo establecido hace casi dos años, cuando el Presidente de la compañía, Gabriel Escarrer Juliá, anunció el inicio del proceso de relevo generacional en la hotelera fundada por él mismo 53 años atrás. Durante estos dos años de funcionamiento del modelo de co-vicepresidencia, Gabriel y Sebastián Escarrer Jaume han dirigido un intenso proceso de reorganización y reorientación estratégica en Sol Meliá desde la plena identificación y complementariedad en las funciones ejecutivas y no ejecutivas. Fruto de ello ha sido un nuevo modelo de organización y de negocio fuertemente orientado al crecimiento futuro y un fortalecimiento interno de la compañía que se ha materializado tanto en su capital humano, como en la revalorización de sus marcas.Madurez y nuevos retos El liderazgo establecido en 2007 está, según los propios co-vicepresidentes de Sol Meliá, maduro y en condiciones de evolucionar hacia aquello que quiere ser la compañía en el futuro, dispuesto a asumir sin pérdida de tiempo los nuevos retos que el entorno actual y su propia estrategia le presentan. Así, Sol Meliá ha decidido llevar a cabo una actuación en un doble plano: por una parte, en el nivel interno, la gestión de la empresa en el contexto de crisis actual demanda la máxima agilidad y precisión en la línea decisoria y un enfoque absoluto hacia la ejecutiva diaria; por otra, el papel que Sol Meliá está llamada a desempeñar en el sector a nivel nacional e internacional, y la necesidad de incrementar la reputación corporativa de modo acorde a la dimensión de la empresa, reclaman una mayor presencia e influencia en todos los ámbitos y frente a todos nuestros grupos de interés.Un modelo de presente y para el futuroDe esta manera, Gabriel Escarrer Jaume mantiene la vicepresidencia y el cargo de consejero delegado, mientras que Sebastián Escarrer Jaume pasa a ejercer la vicepresidencia, renunciando al cargo de consejero delegado, para convertirse en presidente no ejecutivo una vez que el presidente, Gabriel Escarrer Juliá, decida apartarse de las funciones que desarrolla en la actualidad. La figura del presidente no ejecutivo es clave en numerosas corporaciones españolas y norteamericanas, siguiendo las recomendaciones de los Códigos de Buen Gobierno y materializa la diferenciación de las funciones de gestión y dirección de la sociedad (que concentra el consejero delegado como primer ejecutivo) respecto de las de supervisión y dirección del Consejo – ganando así en independencia-. El nuevo modelo garantiza una mayor efectividad tanto en la toma de decisiones ejecutivas, como en la proyección, posicionamiento y capacidad de influencia de Sol Meliá, y es definido por su presidente y fundador, Gabriel Escarrer Juliá, como «un paso sumamente satisfactorio y beneficioso en la dirección de hacer de Sol Meliá una compañía cada vez más líder».