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Sondeos y «sonados»

La Razón
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ariano Rajoy, de momento, tiene que vencer a los sondeos a dos meses del veredicto de las urnas. El concepto de «empate técnico» parece alejarse a la misma velocidad con que se acerca el nueve de marzo. Bien es cierto que la demoscopia española tiene un largo historial de equivocaciones, pero no es menos cierto que marcan tendencias y, a día de hoy, las cosas para los populares parecen tener color gris hormiga. Los errores socialistas de estos cuatro años son muchos y de bulto, pero habrán observado que la benevolencia mediática y ciudadana con Rodríguez Zapatero es ingente. A José María Aznar no le perdonaron ni una. Es más, cuatro años después continúa una «cacería» cruel y en no pocas ocasiones soez. Recuerden las manifestaciones del «Prestige», y cómo Zapatero parece irse de «rositas» con los desastres del transporte en Cataluña o la gestión impresentable de su ministra de Fomento en la puesta en marcha precipitada y caótica de las nuevas líneas de alta velocidad. Si un gobierno del PP hubiese tenido una «Maleni», o un Bermejo, la «bronca» en la calle con la familia Bardem, admiradores incondicionales de la dictadura de Castro e implacables críticos de presidentes elegidos democráticamente a la cabeza, se hubiera oído en Sebastopol. A los progres de diseño y subvención este Gobierno los ha mimado mucho con nuestros impuestos y seguirá haciéndolo con el canon digital gestionado por la opaca SGAE. Y a todo esto hay que sumar a los «sonados» que desde el independentismo disfrazado de nacionalismo están ya en el «desbarre» absoluto. ¡Cómo se le echa de menos a Josu Jon Imaz! Urkullu, al final, es un «clon» de Ibarreche, y Montilla ya está desarrollando el Estatut sin esperar el dictamen del Constitucional. ¡Vaya panorama don Mariano! Como Gary Cooper solo ante el peligro. Si después de todo esto el PP saca un solo voto más que el PSOE habrá sido cosa de las «meigas» de su tierra, de Galicia, que existir no existen, pero haberlas haylas.