Vida entre la muerte

Uno de los ocupantes del cayuco se encontraba hospitalizado, al cierre de esta edición, en estado grave.

La Razón
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SANTA CRUZ- Tres personas han muerto en un cayuco que llegó en la mañana de ayer a Tenerife con 88 inmigrantes a bordo, entre los que se encontraban cinco mujeres y una niña de dos años en buen estado de salud. La llegada tuvo lugar en torno a las 8:15 horas de la mañana en el puerto de Los Cristianos, al sur de Tenerife. El cayuco en el que viajaban fue avistado por la embarcación de Salvamento Marítimo «Luz de Mar», encargados de llevar a cabo la operación de rescate.

Del total de 85 ocupantes del cayuco que llegaron con vida al puerto de Los Cristianos, 70 de ellos se encontraban en buen estado de salud mientras que los restantes tuvieron que ser trasladados a centros hospitalarios, según informaron a Ep fuentes de Salvamento Marítimo. Uno de ellos se encontraba ingresado al cierre de esta edición en estado grave con deshidratación, hipotermia y trastornos de los electrolitos en sangre en el servicio de urgencias del Hospital de La Candelaria, según informó la Consejería de Sanidad del Gobierno regional.

Otro de los inmigrantes atendidos fue trasladado desde el puerto al centro de atención de urgencias de El Mojón, en Arona, pero horas después fue dado de alta.

Según las primeras declaraciones de los inmigrantes, habían partido desde la costa de Mauritania, aunque no precisaron la duración de la travesía hasta Canarias, según apuntaron fuentes de la Guardia Civil. El Gobierno de Canarias lamentó en un comunicado la muerte de los tres inmigrantes y expresó su voluntad de colaboración con el Estado en la lucha contra la inmigración irregular.

La portavoz del Gobierno de Canarias, Carolina Déniz de León, manifestó su pesar por estas muertes, al tiempo que expresó «su apoyo y solidaridad a las familias de los inmigrantes fallecidos y confía en la pronta recuperación de las personas que se encuentran hospitalizadas debido a las secuelas de la dura travesía». Asimismo, reiteró el apoyo y la voluntad del Ejecutivo autónomo a todas las administraciones públicas con competencias en esta materia y «emplaza al Estado y a la UE a que multipliquen las medidas para afrontar el fenómeno migratorio y evitar que la travesía entre el continente africano y Canarias vuelva a ser el escenario de nuevas muertes». A juicio de Déniz, «el Gobierno del Estado y la UE deben incrementar los medios y la plantilla adscrita a la Agencia de Fronteras Exteriores», al tiempo que avanzan en la cooperación al desarrollo y en la ejecución de nuevos proyectos en los países de origen que contribuyan al crecimiento de sus respectivas economías.