Zapatero logra aplazar su comparecencia en el Congreso hasta febrero para hablar del paro

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comparecerá en el pleno del Congreso para informar sobre las medidas del Ejecutivo ante la subida del paro en la primera sesión plenaria del próximo período ordinario de sesiones, que comenzará el 10 de febrero.
Zapatero acudirá a la Cámara Baja en virtud de un acuerdo alcanzado hoy por el PSOE con el grupo parlamentario de ERC-IU-ICV, así como con el BNG, que habían demandado que la Diputación Permanente convocara urgentemente un pleno extraordinario en enero para que el jefe del Ejecutivo abordara el problema del desempleo.
El acuerdo ha sido anunciado en la reunión de la Diputación por los portavoces de ERC, IU y el BNG, e incluye un calendario para que el presidente acuda periódicamente al Parlamento para explicar el desarrollo de las medidas anticrisis adoptadas por el Ejecutivo socialista.
Con este compromiso, explicitado ante la Cámara por el secretario general del Grupo Socialista, Ramón Jáuregui, y aceptado por las minorías, el PSOE salvó la derrota que podía haber sufrido si, como ayer se esperaba, toda la oposición hubiese unido sus fuerzas en la Diputación Permanente del Congreso para exigir una comparecencia extraordinaria del presidente del Gobierno.
Tanto el PP como ERC-IU-ICV habían planteado en la Diputación Permanente sendas peticiones de comparecencia extraordinaria del presidente José Luis Rodríguez Zapatero ante el Pleno de la Cámara para dar cuenta de las medidas del Gobierno ante la crisis y el aumento del paro. De esta forma, sólo se votó la petición del PP, que fuera rechazada con los votos en contra del PSOE, ERC-IU-ICV y CiU, la abstención del PNV y el único apoyo de Coalición Canaria.

PARA EVITAR LA DERROTA
La citación contaba ayer con el apoyo de toda la oposición, pero el PSOE mantuvo abiertas sus negociaciones hasta el mismo momento del debate, llegando a ofrecer, a cambio de evitar la comparecencia extraordinaria del presidente este mismo mes, el compromiso de que Zapatero acudirá trimestralmente al Parlamento para analizar la evolución de la crisis económica. Los socialistas trataron de disuadir tanto a ERC-IU-ICV como a los nacionalistas de CiU, PNV y BNG.
Finalmente, el diputado de IU, Gaspar Llamazares, anunció este mediodía que su grupo se da por satisfecho con la promesa de que el presidente del Gobierno acudirá a la Cámara en el primer pleno ordinario de febrero, ya en la segunda semana de dicho mes, y en concreto se habla del día 10.
El parlamentario de izquierdas señaló que la situación del empelo ha encendido "todas las luces rojas"y debe ser respondida en la Cámara Baja, "con una fecha concreta". "El presidente tiene un Plan E en Internet, pero le falta unos planes A, B, C y D buscando un proyecto político, una mayoría parlamentaria progresista y transparencia", aseveró.
Su compañero Joan Ridao, de ERC, avaló el acuerdo alegando que no quieren hacer una "oposición estéril", aunque recalcó que los datos del paro son "apabullantes"y el Ejecutivo no debe estar al "albur" de la economía global para emprender la recuperación. "Es obvio que hay una crisis interna y por parte del Gobierno no hay voluntad de invertir la tendencia", señaló, motivo por el que Zapatero "no puede eludir al Parlamento".

CIU VE EL ACUERDO "CORRECTO Y OBJETIVO"
El acuerdo fue respaldado también por CiU, cuyo portavoz económico, Josep Sánchez Llibre, señaló que España afronta una situación de crisis "excepcionalmente grave"y una "desconfianza brutal"de los agentes sociales y económicos, por lo que Zapatero debe comparecer "con la máxima urgencia", si bien valoró la "correcta
y objetiva"propuesta para que ocurra en el primer pleno ordinario.
Por su parte, el representante del PNV, Emilio Olabarría, señaló que la comparecencia es "perentoria"ante el aumento del paro, que acredita la patología de las "destrucción dramática"de empleo y su "velocidad vertiginosa", si bien señaló que su formación "no será inflexible"respecto al acuerdo del PSOE para que Zapatero acuda al Congreso en la "fecha relativamente breve"del 10 de febrero. Finalmente, se abstuvo al votar la petición del PP.
Igualmente, el BNG, por boca de su portavoz Francisco Jorquera, refrendó el acuerdo y mostró sus "dudas"acerca de la pertinencia de comparecencia de carácter urgente, si bien recalcó su preocupación por lo que considera "la ausencia de una estrategia clara"para hacer frente a la crisis por parte del Ejecutivo.
Por contra, Ana Oramas, representante de Coalición Canaria, protestó por la retirada de la solicitud de ERC-IU-ICV, firmada conjuntamente con el Mixto, y fue la única que sumó sus voto a los 'populares'. El PSOE confirmó el acuerdo y detalló que Zapatero repetirá su presencia cada tres meses. En este sentido, Ramón Jáuregui recordó que Zapatero ya ha comparecido en cinco ocasiones ante el Pleno desde el inicio de la legislatura, a lo que se suman los encuentros mantenidos con el presidente del PP, Mariano Rajoy, y los representantes de los grupos parlamentarios. "Es evidente que no tiene miedo a este debate", señaló.
Asimismo, aprovechó para arremeter contra el PP por "no arrimar el hombro"cuando el país más lo necesita para salir de la crisis, que comparó con otros momentos históricos, como los Pactos de la Moncloa, el intento de Golpe de Estado de 1981 y el Pacto antiterrorista. "Los socialistas siempre arrimamos el hombro y ahora este Gobierno sacará
a España de la crisis, aunque sea sin su ayuda", remachó.
Al margen del acuerdo quedaron los 'populares', cuya portavoz, Soraya Sáenz de Santamaría, censuró el "cúmulo de desastres de gestión"del Gobierno socialista que se comporta "como un adolescente"para evitar rendir cuentas por el aumento del paro, pese
a haber prometido el pleno empleo. "Y no le da verg~enza elevar el déficit público por encima del 3%", espetó.
"Los españoles han perdido su derecho al trabajo", aseveró la dirigente 'popular', quien denunció que el presidente niega "incomprensiblemente"explicaciones a los ciudadanos desde sede parlamentaria. "Insiste en contarnos mucho menos de lo que realmente sabe", incidió, antes de acusar al Gobierno de haber dibujado "un panorama de crisis social en España".