Zapatero no cerrará las nucleares

El Ministerio de Industria mantiene que las plantas se clausurarán al término de su vida útil. Salvo en el caso de Garoña, el resto de las centrales atómicas cumplen su ciclo, al menos, a partir del año 2021

Zapatero no cerrará las nucleares
Zapatero no cerrará las nucleares

Madrid- Las palabras del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre el cierre de las centrales nucleares han hecho suponer a muchos que, en los próximos años, se apagarán todos los reactores atómicos existentes en la Península. Los antinucleares celebran el compromiso presidencial y los pronucleares ven en él una amenaza para el sistema energético español y para su propio negocio. Sin embargo, la realidad es que si se cumple lo que afirma el Ministerio de Industria, y lo que dice el programa electoral del PSOE, todo quedará como un «brindis al sol» que, en todo caso, deberá cumplir otro Gobierno. A la mayoría de las plantas les quedan más de 15 años de funcionamiento.
El programa electoral socialista dice literalmente que «mantendremos el compromiso de sustitución gradual de la energía nuclear por energías seguras, limpias y menos costosas, cerrando las centrales nucleares de forma ordenada en el tiempo al final de su vida útil». ¿Cómo traducir esta promesa? Atendiendo al término que utiliza de vida útil, hay que revisar cada central individualmente. Una cosa es la vida administrativa de la central –permiso de funcionamiento– y otra el tiempo en el que puede producir energía. Es a este segundo punto al que se agarrará el Gobierno.
Quedan, al menos, 13 años
La mayoría de reactores nucleares españoles cumplirán el periodo de autorización de funcionamiento en los próximos dos años. Cada diez años deben renovar la licencia, que depende de un exhaustivo examen del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). El PSOE no utilizará este pretexto, el de caducidad de la licencia, para ejecutar su, aplaudido en algunos sectores, cierre nuclear. Así lo confirmó el Ministerio de Industria a este periódico: «La decisión es que no se abrirá ninguna central nueva y que las existentes se cerrarán al término de su vida útil». Un mensaje que no es nuevo, pero que ahora debe hacerse real. Y lo hará en pocos meses, ya que sólo la planta nuclear de Garoña cumple su ciclo de vida útil en esta legislatura. En concreto, en 2011.
Sin embargo, en este momento no hay nada claro. La vida útil de una central nuclear se cifra en 40 años, aunque hay ya multitud de ejemplos en países como Holanda, EE UU o Suiza, donde se ha alargado a 60 años. Siempre, bajo un control riguroso de seguridad. Garoña debe en 2009 prorrogar su licencia, lo que complica su situación. Desde el Gobierno, y a la espera de lo que diga el CSN, no se quiere adelantar una decisión que debe estar ya tomada.
¿Y el resto? Aquí es donde las palabras del presidente quedan huecas. Su promesa es un futurible que, salvo que en el año 2021 siga al frente del Gobierno, no le corresponderá tomar.
Largo calendario
Salvo Garoña, para el resto de reactores su ciclo de vida útil mínima (sin alargarla hasta los 60 años, como hacen ya en otros países) es el siguiente. En Almaraz, sus dos reactores cumplen cuatro décadas en 2021 y 2023. En Ascó, también con dos reactores, el cierre sería en 2022 y 2025. Vandellós, cumple su ciclo en 2027; Cofrentes (2024) y Trillo, en 2028. Ante este calendario, ¿de qué sirve la promesa electoral sobre energía nuclear de Zapatero? Industria anuncia que lo respetará. El Gobierno, sin embargo, mantiene su mediática apuesta antinuclear.