Historia

Zeta en estado puro

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Lo mejor de Zapatero es que es perfectamente previsible. Anoche en Antena 3 y frente a Gloria Lomana se mostró una vez más como le conocemos: solemne, sensiblero, con piel de cordero. Él nunca crispa, nunca provoca, nunca amenaza. Los malos son siempre los demás, sobre todo Rajoy. Se parecía al «Doctor No»: «No he mentido, no he insultado, no he negociado». La culpa la tiene siempre la derecha, que ahora además se llama «extrema». Y Zeta es un pobre damnificado, la víctima de los malos tratos de quienes le acusan de hacer lo que nunca sucedió. España en estos cuatro años ha sido en realidad una Arcadia feliz, y él el artífice del logro. Por eso está cansado. Lomana le sacó al presidente el titular de que se encuentra cansado, y que no tiene más remedio que cancelar mítines y encerrarse en casa para pensar.

El problema de Zapatero es su debilidad. Que no es poca, ciertamente. Se la pasó por la cara el otro día Rajoy cuando le reprochó lo de romper España. Le tuvo que recordar el gallego que quien hizo eso en realidad fue su maestro González, al decir que en este país «se está centrifugando al Estado», y también el admirado Guerra, para quien «lo que está pasando en España se parece cada vez más a la disolución de la Unión Soviética». Y por supuesto Leguina, que le acusó de «haber abierto el melón del Estado sin saber a dónde va».

Hay que descubrirse ante Zeta. Tan joven, y ya se ha convertido en un auténtico especialista en negar lo evidente. Anoche dio otra muestra de ello al afirmar con rotundidad, y sin inmutarse, que las relaciones con EE UU han sido durante esta legislatura muy «normales y fluidas». Y hasta se permitió la osadía de subrayar que su Gobierno no puede intervenir en los precios, porque eso sólo se hacía «en la URSS».

También es un auténtico maestro en despejar balones, pese a que Lomana se los tiró desde todos los ángulos con buen oficio. La entrevista, con preguntas osadas de los directores de periódicos y de algunos espontáneos del Yotube, resultó una fórmula más que original, bien lograda y nada estereotipada. Para que vayan tomando nota en la Academia de Campo Vidal.