Ohio suspende las primarias por el coronavirus

El gobernador propone retrasar la votación a junio

Arreciaban las noticias más funestas sobre el coronavirus, la Casa Blanca había pasado de recomendar que los grupos de personas no excedan de las 50 a las 10, y el gobernador de Ohio, Mike DeWine apostó por suspender las primarias. A fin de cuentas otros muchos estados y ciudades han paralizado su vida económica y social.

De modo que los 577 delegados en juego, entre Ohio, Illinois, Arizona y Florida, se reducirían sensiblemente. DeWine quería suspender hasta el 2 de junio, prolongar el voto por correo, y evitar la votación presencial. Pero un juez tumbó sus planes, y al hilo de escribir estas líneas nadie sabía qué iba a suceder.

DeWine ha sido desde el principio uno de los dirigentes políticos más activos y rápidos en la toma de decisiones por la crisis del coronavirus. Cuando la Casa Blanca parecía paralizada él ya empezó a ordenar el cierre de colegios, a prohibir las aglomeraciones, a explicar a sus conciudadanos que «es una cuestión de vida o muerte, y hacemos estas cosas para salvar vidas».

Cerró los colegios el 12 de marzo y los bares y restaurantes el 15. En la cadena local de la NBC daban cuenta de las declaraciones del propio Donald Trump, al que le preguntaron por la intención del gobernador de suspender los comicios. El presidente alabó su trabajo. «Si lo cancela, podría entenderlo porque definitivamente es alguien que sabe lo que hace», añadió.

En Ohio, la población mayor de 65 años ha sido alertada de la importancia de permanecer en casa a menos que sea «absolutamente necesario». «Bajo estas circunstancias no había forma alguna en la que, haciendo acto de conciencia, pudiéramos celebrar unas elecciones», matizó el secretario de Estado de Ohio, Frank LaRose, que especificó que, en caso de celebrarlas, no serían legítimas dado que «una gran parte de la población no acudiría a las urnas».

Al preguntarle sobre la posibilidad de que el virus no esté bajo control en junio, el secretario ha manifestado que ese «es un puente que habrá que cruzar llegado el momento». «Con suerte, las decisiones tomadas tanto aquí como a nivel nacional (...) ayudarán a que hagamos frente a este malicioso enemigo antes de junio», confió.

La pandemia de coronavirus ha dejado ya casi un centenar de muertos a lo largo y ancho de Estados Unidos y unos 5.000 casos de personas infectadas.