El opositor ruso Navalni ya es tratado en un hospital de Berlín

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos solicita a Rusia su informe médico y el tratamiento que recibió en el hospital. El productor de cine Jaka Bizilj organizó el traslado a Alemania a petición de las Pussy Riot

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El avión que trajo al opositor ruso Alexei Navalini, de 44 años, junto a su mujer Julia a Berlín el sábado por la mañana llegaba a las 8:46 a la parte militarizada del aeropuerto de Tegel. Una furgoneta medicalizada del Ejército alemán llevó al paciente custodiado por varios coches de policía al hospital Charité, donde llegaba a las 10:30 de la mañana.

A Berlín le había traído un avión medicalizado de la organización «Cinema for peace». El productor de cine eslovaco Jaka Bizilj lo había organizado después de recibir una petición de socorro del grupo de activistas Pussy Riot, según declaró ante la Prensa congregada a las puertas del hospital berlinés.

Bizilj aseguró que «el Gobierno alemán no estuvo envuelto» en el traslado del político y que su organización realiza tareas humanitarias y no tiene relaciones políticas. Las autoridades en Berlín se mostraron «cooperativas» y organizaron la seguridad de la operación. «Los contribuyentes alemanes no pagan nada, todo se pagó con fondos privados, no se involucraron fundaciones ni fondos públicos», ha declarado Bizilj, en comentarios previos recogidos por la agencia oficial de noticias rusa Sputnik.

El opositor Navalni llegó en coma, en el estado que se encontraba desde hacía dos días después de que sufriera un colapso en el avión en el que viajaba a Moscú. Los médicos rusos aseguraron en un primer momento que el traslado de Navalni no era posible por su delicado estado de salud. Por la noche, sin embargo, aseguraron que ya no era un problema su transporte porque su estado era «estable».

En Berlín, el hospital Charité ha asegurado que se le están realizado numerosas pruebas y que su estado es «estable». Dichos exámenes en profundidad demorarán bastante, por lo que hasta el lunes y después de haber consultado con la familia del enfermo no está previsto que el hospital haga un comunicado sobre su estado y sobre la causa por la cual el político se encuentra en coma en estos momentos. «Es un hombre fuerte y fue a nadar el día antes de caer enfermo», explicó Bizilj.

El pasado marzo, Navalni fue acusado de blanqueo de dinero y detenido en una prisión rusa, donde aseguró haber sido víctima de un envenenamiento. El dirigente opositor aseguró que se trata de un juicio político.

El abogado es el principal opositor de Putin. Estudió en Estados Unidos, a su vuelta trabajó para el Insituto de la Rusia Moderna, relacionado con la Open Russia Foundation de George Soros y en el pasado habría recibido financiación de los dos principales partidos norteamericanos, según la agencia de noticias Ria Novosti en 2012.

Nawalny ha sido detenido en varias ocasiones por incumplimiento de la estricta ley de manifestaciones, hecho por el cual el Tribnunal Europeo de Derechos Humanos condenó al estado ruso en 2018 por considerar que sus detenciones fueron por motivos políticos.

Precisamente, dicho tribunal anunció ayer que ha solicitado al Gobierno ruso el informe médico del líder opositor ruso. La Corte europea también quiere información sobre el tratamiento que recibió en el hospital ruso de Omsk y sobre su estado actual. El TEDH había recibido una petición de medida cautelar en nombre de Navalni para que mediara en el traslado a Alemania

Navalni ha destacado en su país por un discurso nacionalista y, en ocasiones, racista, así como por haber creado un centro para la investigación llamado Fondo de Lucha contra la Corrupción. El ahora enfermo lideró las últimas protestas masivas que hubo en Rusia.

Hasta el momento, se desconocen las causas del colapso del político ruso. Navalni había tomado un té antes de subir al avión en el que sus partidarios sospechan que alguien podría haber puesto un veneno. El jefe del hospital en que fue tratado Navalni aseguró que en su cuerpo no se encontró ningún resto de veneno.

En las imágenes del aeropuerto aparece en una mesa solo delante del vaso. Cómo se pudo producir dicho envenenamiento no se ha aclarado y, a pesar de que no hay pruebas, el mismo jueves se produjo una manifestación en Nowosibirsk de sus partidarios, que creen que no se permitió un traslado más temprano para permitir que los restos del supuesto veneno desaparecieran de su cuerpo.

Antes de enfermar, Navalni había realizado un viaje por varias regiones de Siberia en las que se ha especulado que podría haber recogido material sobre corruptelas del partido político en el poder, Rusia Unida.

La canciller alemana, Angela Merkel, había ofrecido el jueves tratar a Navalni en Alemania y aseguró que exigirán una acalaración a las autoridades rusas del porqué del estado del opositor. El experto de su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU) para Asuntos Exteriores, Norbert Röttgen, aseguró ayer al diario «Passauer Neue Presse» que cree que podría haber sido un atentado contra el político, ya que en el pasado hubo «una serie de asesinatos, intentos de asesinato y envenenamientos mortales» contra opositores a Vladimir Putin.

Por otro lado, el presidente de Alemania, Frank Walter Steinmeier declaró que resulta esencial descubrir los motivos de la enfermedad de Navalni, según declaraciones recogidas por la agencia alemana Dpa.

«Espero que quienes puedan aclarar esta cuestión lo hagan. Y espero que el señor Navalni no solo se recupere rápido, sino que lo haga por completo, para que pueda recuperar su salud y seguir trabajando», declaró desde el Festival de Salzburgo.