“Tras las elecciones legislativas vendrá un gobierno en Venezuela más autoritario”

El analista Andrés Cañizalez cree que la Unión Europea puede “jugar un papel positivo” en la crisis venezolana

¿Cómo valora el papel de la UE en la crisis de Venezuela?

La UE ha tratado de tener una agenda propia y diferente sobre Venezuela a la de EE UU. No me parece descabellado que se intente alguna vía de negociación con el régimen de Maduro. Para mí el gran problema de las elecciones es la capacidad real de presionar a Maduro a aceptar otras condicione. El régimen ha sido poco abierto a hacer concesiones a la comunidad internacional. Así que no sé qué elementos pueda tener la UE para negociar la postergación de las elecciones. La UE podría jugar un papel positivo en Venezuela. España y Borrell, hoy funcionario comunitario pero que sin duda tiene una ascendencia sobre el Gobierno de Pedro Sánchez, tienen interés en que haya una salida a lo que se vive hoy en Venezuela. Acercarse a Maduro no lo fortalece necesariamente. La UE hubiera fortalecido a Maduro si hubiera enviado una observación electoral el 6 de diciembre.

¿Para qué le servirán estas elecciones a Maduro si casi nadie las va a reconocer fuera?

Sin observación de la UE de las elecciones legislativas de diciembre tampoco habrá misión electoral de la OEA ni de la ONU. Estas elecciones no van a ser creíbles para nadie. ¿Para qué le sirven? La principal obsesión del gobierno de Maduro es sacar del juego a Guaidó. De qué forma lo hace. Colocando en una situación e legitimidad al último poder legítimo. El chavismo tiene un proyecto de poder y si para mantenerse en el poder tiene que jugar un esquema de tierra arrasada lo va a hacer, como lo ha venido haciendo. Las elecciones venezolanos tienen que hacer que Europa entienda cuál es el talante del chavismo. Si en el futuro la UE o el Grupo de Contacto quieren acercarse en un futuro tienen que plantarse firme ante el chavismo. La presumible victoria del oficialismo el 6 de diciembre va a terminar de deteriorarla situación venezolana y va a colocar una patata caliente a la comunidad internacional incluyendo a la UE, que tendrá que decidir si seguirá reconociendo a Guaidó como presidente interino a pesar de que él ya no representa a la Asamblea Nacional. Ese parlamento será un parlamento títere de Maduro, al igual que lo es la Asamblea Nacional Constituyente y el Tribunal Supremo.

¿Cómo califica la acción de Juan Guaidó en estos dos años?

Guaidó perdió la oportunidad en casi dos años de consolidar un frente opositor teniendo la legitimidad internacional y un respaldo importante de muchos países y con popularidad, pero optó por plegarse a la vía de Estados Unidos y pensar que Trump iba a precipitar un cambio en Venezuela en lugar de dedicarse a construir un frente interno real que hubiese tenido que incluir a María Corina Machado a Capriles y otros líderes consolidando una posición unitaria. Capriles vuelve al ruedo político porque no hay una oposición unida. Su vuelta deja en evidencia esa falta de unidad, que favorece sin duda a Maduro. Podemos ir a una escenario de un sector opositor alineado con EE UU, el de Guaidó, y otro sector encabezado con Capriles alineado con la Unión Europea. No veo factible a corto plazo que la oposición pueda reunificarse.

¿Va Venezuela hacia un escenario de mayor represión?

Es muy probable que el resultado después del 6 de diciembre sea un gobierno más autoritario. El Gobierno ha ampliado la represión, tal y como apuntan los informes de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos y de la Misión de Verificación de Hechos de la ONU. La represión no solo es contra los grupos claramente opositores sino casi de cualquier que diga algo que le incomode al Gobierno. El control de la Asamblea Nacional va a fortalecer esa lógica represiva que estamos viendo hoy