Todos los hombres del presidente

Secundan a Trump en su cruzada contra los resultados electorales

El ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani dirige la estrategia judicial del presidente Donald TrumpMatt SlocumAP

La prudencia de los líderes republicanos tras la victoria de Biden este pasado sábado se ha transformado en un respaldo a la estrategia del presidente tanto desde el Capitolio como desde su Gobierno. Estos son los nombres de los principales apoyos de Trump en su cruzada contra el 3-N.

Mitch McConnell

El todopoderoso líder de la mayoría republicana en el Senado. A falta, claro está, de que previsiblemente vuelvan a celebrarse las elecciones de dos senadores en Georgia, que podrían dar la Cámara a los demócratas. En un primer momento habló de facilitar la transición y, de forma implícita, parecía reconocer la victoria de Biden. Pero ayer lanzó un mensaje inequívoco: todas y cada una de las acusaciones de presunto fraude y tongo deben de analizarse y no habrá presidente Biden mientras no se resuelvan los litigios. «El presidente Trump tiene todo el derecho de investigar las denuncias de irregularidades y sopesar sus opciones legales», dijo, «y, en particular, la Constitución no otorga ningún papel en este proceso a las corporaciones de medios adineradas. Las proyecciones y comentarios de la Prensa no obtienen poder de veto sobre los derechos de Trump».

Lindsey Graham

El senador por Carolina del Sur ha dicho ante las cámaras de la Fox que «si los republicanos no desafían y cambian el sistema electoral de EE UU, nunca volverá a ser elegido otro presidente republicano». En 2016, cuando competía en las primarias del Partido Republicano, Graham llamó «burro» a Trump. El hombre que acabó ganando aquellas primarias le respondió en antena acusándolo de haberle llamado para pedirle contactos. A continuación, procedió a dar en directo el número del móvil de Lindsey Graham.

WIlliam Barr

El fiscal general, uno de los hombres más sólidos y experimentados de un Gabinete demasiado volátil y sometido a la presión extrema de un presidente que sencillamente no piensa conceder la derrota, ha provocado un terremoto en la Fiscalía. Su pretensión de que los fiscales investiguen con la máxima urgencia y, llegado el caso, interroguen a testigos, parece contradecir todas las políticas seguidas por el Departamento de Justicia durante décadas. Además, todavía nadie ha presentado pruebas del supuesto fraude masivo. El propio Barr, en su documento remitido a sus subordinados, explica que si bien la mayoría de las acusaciones no parecen tener la suficiente entidad como para alterar los resultados, podría haber excepciones. Pero no da detalles.

Mike Pompeo

El secretario de Estado sostiene que «el mundo está mirando lo que está sucediendo. Contaremos todos los votos. Cuando se complete el proceso, habrá ganadores. Pero hay un proceso. La Constitución lo establece con bastante claridad». Poco después afirmó que «habrá una transición sin problemas a una segunda Administración Trump».

Rudolf Giuliani

Todavía caliente por su sonada polémica a raíz de Borat, en la que hace un involuntario cameo, el ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, siempre polémico, eternamente histriónico, ha dado alas en redes sociales a los rumores más estrafalarios. Entre otras cosas, retuiteó mensajes falsos respecto a que algún medio importante habría rectificado respecto a Pensilvania. Pero todavía más surreal fue su comparecencia del pasado sábado, cuando convocó a la prensa en Filadelfia al hotel Four Seasons, y resultó ser un hotel de cuarta categoría, el Four Seasons Landscaping. Entre otras cosas, mientras la Prensa no daba crédito por el lugar de su convocatoria, comentó que «Joe Frazier todavía está votando aquí. Algo un poco difícil, porque murió hace cinco años. Pero Joe sigue votando. Si mal no recuerdo, Joe era republicano. Entonces, tal vez no debería de quejarme. Pero deberíamos ir a ver si Joe está votando republicano o demócrata ahora, desde la tumba».