Europa

Putin tiene un arma apuntando a Europa

Rusia desplegará una nueva flota en el Ártico para aumentar el dominio de la ruta del norte y asegurar nuevos suministros. EE UU y Bruselas creen que el Kremlin tiene margen para bombear más gas a Europa

El presidente Vladimir Putin
El presidente Vladimir Putin FOTO: UMIT BEKTAS REUTERS

Jake Sullivan, el asesor de Seguridad Nacional del presidente de Estados Unidos, lo dijo claramente hace unos días: “Rusia tiene la costumbre de usar de la energía como herramienta de coerción, como arma política”. Muchos expertos y cancillerías en Europa creen que Vladimir Putin está cerrando una vez más el grifo del gas en Europa para forzar a Bruselas a aprobar el gasoducto Nord Stream 2, administrado por la compañía estatal de energía rusa Gazprom.

El Kremlin ha insinuado que este gasoducto, que evita territorio ucraniano y conecta directamente con Alemania, bombeará más gas a Europa si la UE aprueba el controvertido plan. Estados Unidos y varios países del Este de Europa se oponen al gasoducto Nord Stream 2 porque consideran que aumenta la dependencia de Moscú.

Putin ha hablado sobre este asunto en los últimos días para defender el nuevo gasoducto con el argumento de que enviar mayores volúmenes de gas a través de Ucrania no es “económicamente rentable para Gazprom, porque es más caro”. El presidente ruso señaló que los nuevos sistemas de tuberías de Nord Stream 2 “reducen la cantidad de emisiones de CO2 a la atmósfera en 5,6 veces” e instó a los líderes europeos a que admitan sus errores al cambiar a contratos de gas a corto plazo.

Las amenazas veladas han disparado los precios de los combustibles en todo el continente. El precio del gas natural en Europa, que se usa para generar una quinta parte de la electricidad que se consume en el Viejo Continente, está por las nubes y es uno de los factores que ha elevado la factura de la luz en España. En Reino Unido ya empiezan a plantearse la posibilidad de que se produzcan apagones este invierno. Además, se espera que los altos precios de la energía podrían provocar un aumento de l factura energética anual hasta las 2.000 libras.

El dirigente ruso ha dicho este miércoles que las insinuaciones que denuncian que Rusia está usando la energía como arma son una tontería. El inquilino del Kremlin afirmó que Rusia está aumentando sus suministros a Europa en un momento en que otros productores están reduciendo los suyos. Además, agregó que Moscú aumentará el tránsito de gas a través de Ucrania este año. Putin también ha anunciado que acordó construir un segundo gasoducto hacia China a través de Mongolia.

La empresa National Grid ha avisado de posibles apagones con una advertencia sobre el suministro de electricidad este invierno. Varios analistas consideran que Reino Unido podría ser ahora más dependiente del carbón si quiere evitar apagones y un incremento desorbitado de la factura de la luz. Se teme, además, la subida de los precios en bienes de toda la cadena de suministros, por lo que y hay voces que hablan de una subida de la inflación del 30%.

Más presencia en el Ártico

Esta semana Rusia anunció una hoja de ruta para establecer una nueva flota naval en el Ártico que reforzará el dominio que Moscú tiene sobre los suministros de gas de Europa al asegurar futuras reservas de energía en la región polar. Estos planes sirven para alicatar el control que Rusia ya tiene sobre la llamada Ruta del Mar del Norte para el transporte comercial. Rusia tiene actualmente cuatro flotas: las del Norte, el Pacífico, el Báltico y el Mar Negro, así como la flotilla del Caspio, pero la propuesta vería una quinta flota agregada a la armada del país.

Putin tiene que calcular bien cada paso. La economía rusa no atraviesa un buen momento y es muy dependiente de las exportaciones de petróleo y gas natural. De hecho, la energía representa alrededor del 70% de sus exportaciones anuales. Así que los efectos de una caída en el suministro hacia el exterior podría ser un duro revés para Moscú. Además, están las sanciones como último recurso. Si bien Alemania ha sido el país más entusiasta con el gasoducto Nord Stream 2, la canciller alemana Angela Merkel no ha escondido la posibilidad de un castigo si Rusia no cumple. La jefa de gobierno alemana dijo recientemente en una visita a Kiev que Alemania y la Unión Europea están dispuestos a imponer nuevas sanciones a Rusia si Rusia utiliza el gasoducto Nord Stream 2 como “arma”.