Sociedad

“Toda Alemania es un gran brote de coronavirus”

El presidente del Instituto Robert Koch, Lothar Wieler, asegura que hay 110 distritos en el país con una incidencia semanal de más de 500 casos

El presidente del Instituto Robert Koch Lothar Wieler
El presidente del Instituto Robert Koch Lothar Wieler FOTO: CHRISTIAN MANG REUTERS

La situación del coronavirus en Alemania es tan grave que no se puede descartar un confinamiento nacional, incluso para las personas que han sido vacunadas, dijo el viernes el ministro de Salud, Jens Spahn. Cuando se le preguntó si Alemania podría descartar un confinamiento a todos, incluidos los no vacunados, Spahn respondió en una conferencia de prensa: “Ahora estamos en una situación en la que no podemos descartar nada”. Por su parte, el presidente del Robert Koch-Institut, Lothar Wieler, ha dicho en la misma comparecencia que actualmente “tenemos 110 distritos con una incidencia semanal de más de 500, lo que supone una cuarta parte de los distritos. Toda Alemania es un gran brote de coronavirus”.

Wieler subrayó que la cifra de casos activos supera el medio millón y la incidencia acumulada en siete días, los 300 nuevos contagios por cada 100.000 habitantes -340,7 según cifras actualizadas-. Advirtió de que la situación va a empeorar, por lo que llamó a actuar y no perder más tiempo, y sobre todo a implementar de manera consecuente las normas acordadas. “Una regla que no se cumple, no tiene ningún sentido y luego se sugiere además que no es efectiva”, criticó. Wieler se refirió en particular a los topes en la tasa de hospitalización acordados ayer por el Gobierno central y los estados federados a partir del cual se introducirán restricciones graduales y escala regional.

Así, donde la tasa de hospitalización supere los 3 por cada 100.000 habitantes en siete días, sólo las personas vacunadas o sanadas podrán acceder a bares, restaurantes, otros espacios públicos cerrados. Si el índice alcanza los 6, las personas inmunizadas deberán presentar además una prueba negativa y si se supera el umbral de los 9, podrá incluso decidir un cierre de la vida pública.

Mientras el país afronta una situación dramática, la cámara alta del Parlamento (Bundesrat) dio luz verde a la nueva regulación contra la pandemia elaborada por la futura coalición de gobierno que aspira a liderar el socialdemócrata Olaf Scholz con verdes y liberales. El nuevo marco legal superó la ratificación, pese a las críticas del grupo conservador, que ayer la rechazó en el Bundestag (cámara baja) y que había amenazado incluso con bloquearla en la cámara de representación territorial.

La ley contempla medidas como la obligación de presentar el certificado covid o un test negativo en el entorno laboral y el transporte público, así como la recomendación expresa de practicar el teletrabajo, ahí donde sea posible.

Fue elaborada por los tres partidos que negocian la coalición de Gobierno, a la espera que de Scholz se someta a su investidura por el Bundestag, lo que según el calendario de la futura alianza de gobierno debería ocurrir en torno al 6 de diciembre. La propia canciller, Angela Merkel, expresó ayer sus recelos ante la nueva ley y consideró que debería haber incluido otro catálogo de medidas. En sentido parecido se pronunció el ministro de Sanidad en funciones, Jens Spahn.

El nuevo marco legal sustituirá a la llamada situación epidémica de alcance nacional, que expirará el 25 de noviembre, que permite a los “Länder” introducir restricciones sin la aprobación de los parlamentos.

A juicio de los conservadores, debería haberse aprobado una prórroga de esa ley de alcance nacional, mientras que la futura coalición de gobierno considera que los poderes regionales están suficientemente facultados para implementar las medidas a seguir.

Las medidas a implementar independientemente de la situación epidémica en el país, como la mencionada regla de las 3G -geimpft, genesen o getestet (vacunado, sanado o con test de resultado negativo)- en el trabajo y el transporte, tendrá vigencia hasta el 19 de marzo de 2022, prorrogable por otros tres meses. La ley fue aprobada en un momento de alarma, ante los sucesivos máximos de incidencia y contagios que registra Alemania.

Este viernes, se marcó un nuevo pico de incidencia semanal, con 340,7 contagios por 100.000 habitantes. Se acumulan así doce días consecutivos de máximos absolutos en toda la pandemia. La canciller y los líderes de los “Länder” consensuaron asimismo ayer, en una reunión en Cancillería, una serie de medidas destinadas a aumentar la presión sobre los vacunados.

Los líderes regionales reclamaron asimismo al gobierno central que elabore un proyecto de ley para implantar la vacunación obligatoria en sectores profesionales “sensibles”, como personal sanitario y de atención a ancianos y otras personas vulnerables. La tasa de vacunación en Alemania sigue siendo de las más bajas de Europa, con un 67,9 % de la población con la pauta completa.