González y Aznar piden a la UE y a América que «no miren para otro lado» con Venezuela

Los dos ex presidentes exigen la liberación de Leopoldo López al cumplirse tres años de su detención

Rueda de Prensa de Leopoldo Lopez, padre del Opositor Venezolano. Asisten José María Aznar y Felipe González
Rueda de Prensa de Leopoldo Lopez, padre del Opositor Venezolano. Asisten José María Aznar y Felipe González

Los ex presidentes José María Aznar y Felipe González piden a los gobiernos de América Latina y de la UE que “no miren para otro lado” ante “la dictadura” venezolana. Exigen la liberación Leopoldo López al cumplirse tres años de su detención.

El tercer aniversario del encarcelamiento del político venezolano Leopoldo López juntó a los ex presidentes Felipe González y José María Aznar en un mismo acto en Madrid para pedir la liberación del líder opositor y de todos los presos políticos que hay en Venezuela. Tan alejados en casi todo, su aversión al chavismo es capaz de sentarles en la misma mesa y entonar idéntico discurso. Aznar y González calificaron al régimen venezolano de «dictadura» y pidieron a la comunidad internacional que se movilice ante el deterioro de económico, social y político del país.

El ex presidente socialista –que ha estado en Venezuela para asesorar a varios prisioneros de conciencia y que forma parte del equipo jurídico que defiende a Leopoldo López– aseguró que «en Venezuela ha desaparecido la democracia y la división de poderes» y que «es un país destruido en el que sólo funciona el poder ejecutivo». González criticó «el secuestro del poder judicial» y recordó que uno de los fiscales que actuó contra López –condenado a 14 años de prisión, acusado de promover actos de violencia– huyó del país y denunció que todas las pruebas presentadas contra el líder opositor fueron falsas.

El ex dirigente socialista también tuvo palabras muy duras contra el proceso de diálogo auspiciado por el Vaticano para sentar en la misma mesa a la oposición a Maduro y al propio Gobierno chavista. A su juicio, el Ejecutivo venezolano «no quiere el diálogo más que para humillar a la oposición y para mantener un régimen tiránico». En la misma línea se pronunció Aznar cuando afirmó que el diálogo «ha sido una farsa para garantizar al régimen y dividir a la oposición».

Ambos ex presidentes también coincidieron en su firme apoyo a la Organización de Estados Americanos (OEA) para que active la Carta Democrática (un mecanismo de defensa de la democracia), que podría acabar con la expulsión de Venezuela de este organismo panamericano, lo que acentuaría el aislamiento de Caracas en el concierto latinoamericano. Para llegar a ese punto es necesario que todos los estados miembros apoyen este proceso iniciado el año pasado por Luis Almagro, el presidente de la OEA, quien se encontró con la resistencia de varios países aliados de Venezuela. «Tenemos que apoyar la invocación de la Carta Democrática porque es el único frente abierto para demostrar que Venezuela no cumple los requisitos para estar en la OEA», alentó González.

El ex presidente popular describió al Gobierno de Maduro como «una dictadura que anula las más elementales reglas de la convivencia» y advirtió de que se «ha convertido en un amenaza no sólo para Venezuela sino para otros países». Asimismo, calificó de «dictadura represiva» al Gobierno de Maduro y reclamó la convocatoria de elecciones.

Los dos ex mandatarios reclamaron a la comunidad internacional más atención sobre la deriva autoritaria en este país: «Los gobiernos no pueden seguir mirando para otro lado», lamentó Aznar, quien añadió que los líderes de América Latina y de la Unión Europea tienen «una responsabilidad muy grande» para actuar sobre Venezuela y pedir la liberación de los presos políticos.

Aznar también valoró la defensa que ha hecho el presidente Donald Trump de Leopoldo López y la sanciones contra el vicepresidente del país, Tareck El Aissami: «Se están dando pasos en el buen sentido», añadió.

El acto lo cerró Leopoldo López Gil, padre del política encarcelado, con un llamamiento para que se celebren elecciones y una crítica a los dirigentes internacionales que apostaron por el proceso de diálogo, en una referencia al papel de José Luis Rodríguez Zapatero, quien impulsó un proceso de acercamiento entre el chavismo y la oposición que terminó en fracaso.

En el acto también estuvieron el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, los ex alcaldes de Madrid, José María Álvarez del Manzano y Ana Botella; el ex secretario general de la OTAN, Javier Solana, y el presentador televisivo Bertín Osborne. Al término del acto, celebrado en el despacho Cremade&Calvo Sotelo –que ha asumido la defensa jurídica de Leopoldo López–, Felipe González criticó al líder de Podemos, Pablo Iglesias, por no «dar la cara» por los prisioneros de conciencia en Venezuela. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy publicó un tuit en el que pide «justicia, derechos humanos y libertad para los presos políticos venezolanos» en el tercer aniversario del encarcelamiento de Leopoldo López.