Chris Grodotzski, portavoz de «Sea Watch»: «Esto es una vergüenza para Italia y para Europa»

El "Sea Watch"atracó sin permiso en Lampedusa/Efe
El "Sea Watch"atracó sin permiso en Lampedusa/Efe

La Policía italiana detuvo este sábado a la capitana alemana del barco de rescate de migrantes 'Sea Watch 3', Carola Rackete, poco después de que atracase el buque en el puerto de Lampedusa

- La capitana del “Sea-Watch 3”, Carola Rackete, ha sido arrestada por resistencia y violencia contra un buque de guerra, crímenes que contemplan penas de entre 3 y 10 años. ¿Cómo se llegó a esta situación?

No puedo comentar sobre esto porque los cargos no han sido anunciados oficialmente. Lo que sí que puedo decir, es que la capitana, Carola Rackete, tomó la decisión después de estar 60 horas esperando delante del puerto, sin recibir ninguna ayuda por parte de las autoridades, a pesar de que los pasajeros se encontraban en un “estado de emergencia”. Ni la Guardia Costera, ni la Guarda di Finanza ofreció su ayuda; y eso, probablemente, vino ordenado desde el más alto nivel.

Esperó lo máximo que pudo esperar. Pero, más o menos a las 23:30h, decidió que no podía mantener la situación a bordo controlada. No podía asegurar la integridad y la salud de los pasajeros. Incluso había gente que amenazaba con hacerse daño a sí mismos. Nuestra tripulación tuvo que hacer guardias por la noche para vigilar que esto no ocurriera. Así que, puso los motores en marcha, levó anclas, y avisó a las autoridades diciendo que iba a entrar en el puerto. Era el momento de pasar a la acción.

- Davide Faraone, Graziano Delrio, Matteo Orfini, Nicola Fratoianni y Ricardo Magi (Partido Demócrata, Izquierda Italiana, y + Europa) estaban a bordo en solidaridad con la situación de los migrantes. ¿Os habéis sentido utilizados, vosotros o los pasajeros, por estos políticos cómo parte de su campaña?

(Risas) La verdad es que nos hemos sentido más utilizados por la campaña política de los políticos que estaban al otro lado de la orilla, entre ellos el Ministro Salvini.

Para serte sincero, entiendo que este se ha vuelto un caso muy famoso. Se ha levantado mucho interés público alrededor de nuestra organización, y en lo que estábamos haciendo. Políticos de todos lados han tratado de instrumentalizar este caso. Pero probablemente de eso sea “de lo que va” la política. La gente que subió a bordo, en mi opinión, tenía un genuino interés en lo que estaba ocurriendo en el barco y en darnos su apoyo. Así que, creo que hay algo más que un frío acto de cálculo electoral.

Hemos recibido también muchas respuestas de la gente en Italia, tanto positivas como negativas. Mucha gente ha visto en Sea-Watch, y en lo que intentamos hacer, un símbolo de la lucha contra las políticas miratorias de la UE, y posiblemente, contra las políticas migratorias de los movimientos populistas de extrema derecha que están apareciendo por toda Europa.

- ¿Es esto una victoria para Salvini?

Esto no es una victoria para nadie. Es una vergüenza para Europa, y es una vergüenza para Italia, que haya llevado casi 17 días desembarcar a personas que estaban en un “estado de emergencia”. Es un día muy triste para toda Europa. Ha hecho falta que la capitana tomase muchísima responsabilidad, y que se enfrentase a las autoridades, para poder poner a estas personas a salvo.

Lo único que ha salido de esto es, que mientras nuestro barco está retenido, no hay ningún barco vigilando en la zona. Va a morir más gente.

- ¿Sois, cómo dice la Liga Siciliana, una organización criminal que trafica con carne humana?

(Risas) Somos una organización financiada por la sociedad civil de toda Europa, que actúa de acuerdo a lo establecido en la legislación internacional, y según lo establecido por la legislación para los refugiados; que está intentando que Europa muestre solidaridad con la gente que la necesita, y que muestre la responsabilidad que le corresponde para con el resto del mundo.

- ¿Piensa que Sea-Watch está alimentando el “efecto llamada”?

No, en absoluto. Nosotros empezamos a actuar porque había gente muriendo en el Mediterráneo. Nosotros fuimos porque la gente estaba viniendo. La gente estaba muriendo, y no había absolutamente ningún barco rescatando migrantes en la zona. Si nosotros fuéramos el motivo de que se diese esta situación, no habría habido ningún muerto antes de que llegásemos, cómo se ha probado una y otra vez (la última vez por la Universidad de Oxford.)

- ¿Es más fácil operar frente a las costas españolas que frente a las italianas?

No puedo decir mucho sobre el tema porque nosotros no operamos allí. Pero sí que puedo decir tres cosas: Qué hemos alabado públicamente algunas de las actuaciones que ha tenido el Gobierno de España, que en ocasiones ha hecho grandes esfuerzos en los rescates en el Mediterráneo; Que entendemos que la gente que llega a España desde Marruecos, también debería ser distribuida entre otros países de la Unión Europea. No estamos de acuerdo en dejar que los países costeros asuman toda la responsabilidad, ni con que los migrantes se queden en los mismos puertos que les reciben. Y el tercero es, que es muy triste, y muy significativo, que el Gobierno español se oponga a que nuestros compañeros de Open Arms actúen en el Mediterráneo.

- ¿Alguien del Gobierno español se ha puesto en contacto con Sea-Watch para ofrecer su ayuda?

Estamos en contacto con la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Barcelona forma parte del movimiento de ciudades solidarias. Un movimiento donde Ada Colau tiene mucha voz. Varias ciudades europeas están tratando de crear una red de “puertos seguros” que pueda ayudar a encontrar una solución política para distribuir de forma equilibrada a estas personas entre los países de la UE.