Cinco presos de Guantánamo a cambio de un soldado norteamericano

Los talibanes distribuyeron un vídeo en 2010 para mostrar que el soldado Bowe Bergdahl estaba vivo
Los talibanes distribuyeron un vídeo en 2010 para mostrar que el soldado Bowe Bergdahl estaba vivo

En un claro chantaje disfrazado de gesto conciliador hacia Washington para mostrar sus intenciones de dialogar, los talibanes prometieron ayer la liberación de un soldado estadounidense a cambio de cinco altos mandos encarcelados en Guantánamo. Una petición que no es nueva pero que en estos momentos toma mayor relevancia. Se trata del intercambio del sargento Bowe Bergdahl, de Idaho, cautivo desde 2009, por Khairullah Khairkhwa, ex gobernador talibán de Herat, y el mulá Mohamed Fazl, ex comandante de las fuerzas militares de los talibanes, entre los cinco reos. Así lo anunció ayer desde la oficina de Doha el portavoz del movimiento, Shaheen Suhail, quien dejó claro a Ap que el intercambio de prisioneros es una condición previa al inicio del diálogo. El portavoz talibán insistió en que primero hablarán con responsables estadounidenses y, más adelante, con el Gobierno de Kabul para la reconciliación nacional. Esta postura enojó al presidente afgano, Hamid Karzai, que el miércoles retiró a su Gobierno de las negociaciones. Sin embargo, la llamada telefónica de última hora del secretario de Estado de EE UU, John Kerry, a Karzai limó las asperezas y ahora parece que el Gobierno afgano enviará una delegación a Doha.

Otra de las medidas que hizo recapacitar a Karzai fue la retirada del rótulo de la «Oficina política del emirato islámico de Afganistán» para sustituirlo por la sede «de los talibanes». Suhail puso como premisa para cualquier negociación la retirada de las tropas extranjeras de Afganistán, ya que de lo contrario los insurgentes «seguirán combatiendo a los soldados de la OTAN». Aunque no hay un calendario cerrado, se espera que la visita de Kerry a Doha mañana para discutir la crisis siria sirva como primera ronda de contactos.