Comienza el combate más difícil

La Razón
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–¿Cree que el hecho de que el grueso del Ejército iraquí esté en Mosul hace vulnerables otras partes del país?

–Hay quien se preocupa porque, dada la atención que está recibiendo actualmente la batalla de Mosul, quizás se vayan a dejar desprotegidas a los ataques del Estado Islámico (EI) otras partes de Irak, como Kirkuk, pero el avance que hemos visto durante estas semanas en Mosul tiene mucho menos que ver con la imprudencia y más con el nivel de coordinación entre las distintas facciones que operan allí. Aunque ha habido un avance hacia la ciudad mucho más rápido del que se esperaba, la parte más difícil de la lucha se va a producir ahora que las tropas han entrado. El problema no va a estar sólo en el uso de tácticas de guerrilla por parte de los combatientes del Estado Islámico (EI), sino también la complicación para distinguir entre civiles y yihadistas.

–¿Qué va a pasar en Mosul una vez sea liberada?

–Nadie sabe realmente lo que va a pasar. Y esto es parte del problema. Lo que muchos están defendiendo es que los «peshmerga» y Bagdad deberían sentarse mientras se realiza la campaña militar para discutir un plan a corto, medio y largo plazo para Mosul. Por un lado, para que el problema humanitario de la zona no se estanque, lo que juega a favor del país y de los intereses de la región. Segundo, porque muchos están mirando a Mosul y a sus políticas como un ejemplo para el resto de Irak. Así que lo que pase allí va a tener grandes repercusiones en todo el país, lo que significa que las distintas partes van a negociar de una manera bastante dura para preservar sus intereses.