Política

Congo celebra elecciones que podrían marcar su primera transición democrática

El próximo mandatario tendrá que hacer frente a la crisis, la inseguridad y el brote de ébola. Kabila abandona el poder dos años después del fin de su mandato y apunta que podría presentarse en 2023

Urna en un colegio electoral en Kinhasa/Efe
Urna en un colegio electoral en Kinhasa/Efe

La población de República Democrática del Congo (RDC) acude este domingo a las urnas para unas históricas elecciones presidenciales que podrían marcar la primera transición democrática en el país, dos años después del fin del mandato de Joseph Kabila y tras una serie de aplazamientos justificados por la situación de inseguridad y la dificultad para organizar los comicios en el país.

Las elecciones tendrán lugar finalmente tras una serie de aplazamientos de última hora: la semana pasada se cambió la fecha del 23 de diciembre por la del 30, mientras que los comicios en las ciudades de Beni y sus alrededores y en la cercana ciudad de Butembo por el brote de ébola y la violencia que ha afectado la zona, así como en Yumbi, se celebrarán en marzo de 2019.

El cambio de última hora en las tres ciudades aludidas, según la Comisión Electoral Nacional Independiente (CENI), no afectará al calendario electoral, de tal forma que los resultados finales de las presidenciales se conocerán el 15 de enero y el nuevo mandatario tomará posesión tres días más tarde.

A las elecciones, marcadas por la violencia durante la campaña electoral y la destrucción de miles de máquinas de votar en un incendio en la capital, Kinshasa, se presentan un total de 21 candidatos, entre ellos el 'delfín' de Kabila, Emmanuel Ramazani Shadary.

Alrededor de 40 millones de personas están llamadas a las urnas, en una jornada en la que se usarán por primera vez las controvertidas máquinas de votación, criticadas por la totalidad de la oposición y defendidas por las autoridades electorales, encarnadas en la CENI.

Shadary figura como uno de los principales favoritos debido a que cuenta con el respaldo del 'establishment' de Kabila, si bien la imagen del mandatario se ha visto dañada en los últimos años y los sondeos apuntan a una carrera disputada con alguno de los candidatos de la oposición, muy fragmentada.

Pese a que los siete principales líderes opositores del país alcanzaron un acuerdo para nombrar a Martin Fayulu como candidato de unidad, el acuerdo se rompió poco después debido a las críticas de varios partidos ante la elección del empresario y antiguo directivo de Exxon Mobil como opción.

Poco después, Félix Tshisekedi --líder de la principal formación opositora-- y Vital Kamerhe anunciaron un acuerdo para la candidatura del primero, que ahora figura como uno de los principales candidatos a hacerse con la Presidencia y suceder así a Kabila.

Si bien estas divisiones amenazan con reducir la posibilidad de éxito de la oposición, lo socavado de la figura de Kabila y el hecho de que Shadary haya sido un alto cargo del Gobierno y del partido gubernamental, el PPRD, podrían inclinar la balanza a su favor ante el hastío de la población debido a la constante situación de inseguridad en gran parte del país y la crisis económica y social.

En este sentido, Fayulu figura como el favorito de los congoleños para convertirse en el nuevo presidente, según un sondeo publicado este viernes por el Grupo de Estudio sobre Congo (GEC) de la Universidad de Nueva York.

El sondeo, resultado de la media de los realizados por los institutos BERCI e Ipsos Sudáfrica, sitúa a Fayulu, candidato por la coalición opositora Lamuka que integran también Jean-Pierre Bemba y Moise Katumbi, en el 44 por ciento, seguido por Tshisekedi, con el 24 por ciento, y Shadary, con el 18 por ciento.

VIOLENCIA DURANTE LA CAMPAÑA

La campaña electoral ha estado marcada por la represión contra los seguidores de la oposición y la violencia en varios puntos del país, especialmente en los Kivus, donde operan numerosos grupos armados.

En las semanas previas a los comicios han muerto cerca de diez personas por la represión de las manifestaciones, lo que llevó a la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, a condenar el 14 de diciembre el "excesivo"uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad y pidió a las autoridades que garantizaran la libertad de expresión y manifestación.

Asimismo, durante los últimos diez días se registró el citado incendio de las máquinas de votación, muy criticadas por la oposición por la posibilidad de que faciliten una manipulación de los resultados.

El presidente de la CENI, Corneille Nangaa, ha defendido el uso de estos aparatos a pesar de que en una primera prueba realizada en el marco de las elecciones a gobernador en agosto de 2017 dos de los tres sistemas presentaron fallos, informa Ep.