Miami

«Cuba será un lugar de inversión»

Jason Marczak
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Desde el aeropuerto de Panamá de camino a Washington, el subdirector del centro latinoamericano del Consejo Atlántico, Jason Marczak atiende a LA RAZÓN en una entrevista en la que ofrece las claves de las oportunidades de negocio de Estados Unidos en Cuba: La administración Obama retirará el embargo poco a poco, desde las compañías se entiende la isla como lugar de inversión. Los cubanos seguirán con sus pequeños negocios, donde se mantendrá la diferencia entre los que tienen familia en Miami y los que no, debido a que las remesas serán uno de los motores económicos de la isla. El gran negocio será, como hasta ahora, para las empresas turísticas, entre hoteles, cruceros y aerolíneas. Pero, todo será despacio. Raúl Castro no quiere alterar el orden de la isla.

¿Qué tipo de empresas estadounidenses tendrán más oportunidades de negocio en Cuba?

Tras el anuncio del presidente Barack Obama del 17 de diciembre del intento de acercamiento y con el que esperamos de retirar a Cuba de la lista de los estados patrocinadores del terrorismo, y quizá con el que tiene que venir de la apertura de las embajadas, yo creo que hay más oportunidades para empresas en comunicaciones y tecnología. También, en el sector de agricultura. Pero, esto no es todo. En un futuro cuando se retire la prohibición de viaje, hay otras empresas que podrían entrar en Cuba. Como hoteleras, las de cruceros, más oportunidades para las compañías aéreas. Pero, yo creo que va a ser más un lugar de inversión para las empresas estadounidenses. Es difícil ver al cubano medio convertirse en el gran consumidor como ocurre en Estados Unidos.No hay que olvidar que es un país de once millones de personas en el que cada uno tiene un ingreso medio mensual de entre 20 y 25 dólares. No es una gran población que pueda comprar muchas cosas. Pero, sí es más para invertir. Cuba es muy dependiente. Y eso sí se puede aprovechar. Peor, no hay que olvidar que es un país pobre.

¿Qué se puede vender?

Pequeñas cosas, como por ejemplo pasta dentífrica. Pero, no es un mercado grande que se vaya a lanzar a comprar automóviles nuevos u ordenadores. Ahora la exportación más grande a Cuba desde Estados Unidos es de pollo congelado. Se pueden realizar, a pesar del embargo, envíos humanitarios, y algunos alimentos están contemplados.

¿Cómo se ve todo esto desde Miami, donde se asienta la disidencia cubana en Estados Unidos?

La verdad es que las cosas han cambiado mucho. Después del anuncio del presidente, hemos visto encuestas en la que la mayoría de la población está a favor de la apertura de las relaciones con Cuba. Incluso, ha habido un cambio con el senador (republicano de Florida) Marco Rubio. Al principio, estaba en contra de la política de Obama, y en las audiencias en el Senado no le hemos visto que haya alzado mucho la voz contra Obama. Hay que diferenciar entre la población joven y la mayor. Los jóvenes han visto que la política de los últimos 50 años no ha funcionado, y sí estarían dispuestos a ver algo distinto. En cambio, todavía los más mayores, que fueron obligados a marcharse de Cuba, tienen muy presente que se tuvieron que ir por culpa de los Castro.

¿Ha perdido Miami su influencia en Washington?

La política pública de Cuba es para el país. No para Miami. Sí, es claro que algunas fuerzas en Miami han estado durante mucho tiempo con el control de la política de Washington hacia Cuba. Pero, ahora, es una cuestión nacional. No es una cuestión sólo de Miami. Hay empresas de todo el país, que valoran cómo entrar en Cuba. Los emprendedores con más éxito sí son personas que tienen familia en Miami más que nada porque les mandan remesas. Hay una diferencia todavía más grande en Cuba entre las personas que tienen familia en Miami y las personas que no tienen a nadie. Sí, que son la fuerza de las empresas pequeñas en Cuba.

¿Será entonces un país de pequeños negocios?

Sí, se podrá ver pequeños emprendedores. Sobre todo la apertura con Estados Unidos traerá en un futuro más turismo, y a partir de ahí se podrán desarrollar más servicios orientados a los turistas. Quizá, sí en un futuro se pueda abrir alguna fábrica. Pero, no a corto plazo. La gente tiene muchas ganas de ver un cambio rápido en Cuba. Pero, eso no va a ocurrir. Sobre todo porque el gobierno cubano no quiere que ningún cambio tenga lugar de forma rápida. Quieren que el cambio en la isla sea de forma muy lenta y cautelosa. No quieren alterar el orden de la isla en este momento. Ni mucho menos el control que tiene el gobierno sobre la sociedad. Y luego además muchas iniciativas no se pueden llevar a cabo sin la autorización del Congreso de Estados Unidos.

Es el Congreso también el que tiene que levantar el famoso embargo contra Cuba.

No creo que vaya a ocurrir. Lo que va a pasar es que se va a ir desmenuzando poco a poco. Se van a quitar pequeñas cosas poco a poco para dar marco legal a las empresas. Pero, no se va a levantar de forma completa. La administración Obama aprendió con la cuestión migratoria que la legislación por entero no funciona con este Congreso. Me parece que vamos a ver legislación que aborde cuestiones muy puntuales del embargo hasta que llegue un momento que lo único que exista del embargo sea el nombre. Y entonces sí se podrá retirar de forma completa. Pero, esto es un proceso muy lento.