Daniel Estulin: «Trump prefiere una Europa balcanizada»

El analista de contrainteligencia publica un libro sobre las fuerzas que auparon al magnate a la presidencia de Estados Unidos y advierte de que Hillary Clinton «nos hubiera llevado a la tercera guerra mundial».

El analista de contrainteligencia publica un libro sobre las fuerzas que auparon al magnate a la presidencia de Estados Unidos y advierte de que Hillary Clinton «nos hubiera llevado a la tercera guerra mundial».

Un año después de la llegada del magnate neoyorquino a la Casa Blanca, Daniel Estulin, escritor y analista de contrainteligencia ruso, publica «La trastienda de Trump» (Planeta), en el que nos advierte de un próximo colapso económico y, sobre todo, de las fuerzas oscuras que sostienen al presidente de EE UU, en pugna con el «moribundo» sistema liberal actual. Famoso por sus libros sobre el club Bilderberg, Estulin asegura que al equipo de Trump le interesa una Cataluña independiente porque prefiere una «Europa balcanizada».

–Dice usted que los rusos sabían en 2012 que Trump iba a ganar. ¿Cómo es posible?

–El modelo liberal banquero financista que funciona desde 1913, cuando se crea la Reserva Federal de EE UU, está basado en el concepto de crecimiento ilimitado. El capitalismo necesita mercados nuevos y ya no hay mercados para sobrevivir. El liberalismo no puede dar más de sí. Está agotado. Lo que el mundo necesita ahora mismo es un nuevo Bretton Woods o un nuevo Yalta, pero para eso hace falta tiempo y no lo tenemos. Por eso, cuando empezamos a investigar hace cinco años, era obvio que cualquier persona vinculada al modelo liberal banquero financista, como Hillary Clinton, no podía ganar las elecciones de EE UU. Barajamos varios nombres y uno de ellos era Trump.

–¿Cuáles son los intereses de la presidencia de Trump?

–Los verdaderos motivos de su presidencia son dos: uno, el desmontaje del sistema petrodólar, un modelo muerto que representa a los intereses de sus enemigos. Y dos, hacerse con el control de la Reserva Federal y cambiar el patrón económico del dinero por criptomoneda.

–¿Por qué cree que estamos a punto de un colapso económico?

–La magnitud del problema es tal que no puede resolverse con la intervención de ningún gobierno. Todo el sistema financiero de Occidente se enfrenta a un colapso catastrófico provocado por burbujas de todo tipo. La deuda global total es de 217 billones. La deuda americana es de 20 billones. Los bancos europeos están apalancados a razón de 28 a uno. Incluso la más mínima variación de los tipos de interés daría lugar a un colapso económico global. En Europa, la situación es peor. Hay cinco países con una deuda superior a un billón de euros, entre ellos España.

–¿Quiénes son los verdaderos enemigos de Trump?

–El «establishment» entero, tanto republicanos como demócratas, son enemigos de Trump porque los dos partidos representan al «estado profundo». Trump tiene en su contra a Hollywood, Silicon Valley, Wall Street y la burocracia de Washington, además de las agencias de inteligencia y los medios de comunicación. Y todo esto Trump lo está desmontando. Lo estamos viendo con la CIA. Al igual que Kennedy, Trump quiere desmontar la CIA. La Reserva Federal, elemento clave del modelo liberal, estará dirigida por una persona mucho más cercana a los intereses de Trump.

–¿Y a qué parte del «establishment» representa Trump?

–Representa al «establishment» nacionalista y aislacionista. Detrás de él están los Rothschild, el imperio británico con la reina, Singapur, Honk Kong, la realeza vieja europea, la aristocracia de Sajonia y los austrohúngaros, la nobleza otomana... Por eso es imposible que perdiera las elecciones. Le apoyan porque con el desplome del sistema actual ellos perderían todo.

–¿No pondría a Putin en la lista de los que apoyan a Trump?

–No es que Putin apoye a Trump. Yo soy agente ruso, y miro a Trump como un médico mira un paciente. No soy anti Trump ni pro Trump. Lo que miro es si Trump es o no es bueno para mi país. Clinton hubiera supuesto la muerte segura porque nos habría llevado a la tercera guerra mundial, así que cualquiera que no sea Clinton es bueno para el mundo.

–¿Qué alternativas hay?

–Yo estuve con Putin un día antes de la primera llamada telefónica que tuvo con Trump en 2017 y lo que expliqué ahí es que hay que entender el modelo alternativo. El 5 de noviembre de 2014, en Dayton (Ohio), un grupo de muy altos representantes de la élite de EE UU –vinculado más tarde a Trump– se reunieron con altos representantes del Gobierno ruso para compartir a nivel de expertos la necesidad de un nuevo modelo. De ahí salieron varias propuestas. El modelo que están buscando implica que el concepto de estado nación nacido en Westfalia está muerto. Ahora estamos en un mundo «global 3.0», un mundo postindustrial y del «networking», que está desmontando países y creando regiones económicas, pero no como la UE, que es más bien una fuerza política.

–¿Cuáles son los proyectos que hay ahora en marcha?

–En estos momentos hay seis. Uno es Nueva York, que son los banqueros liberales de Wall Street. El segundo es Londres, el proyecto del imperio, por eso tenemos Brexit. El tercero corresponde a la UE, que apuesta por su propio ejército y sistema de seguridad. El cuarto es Eurasia, con epicentro en Moscú. El quinto es China y el sexto es el califato. Lo que estamos viendo ahora es la lucha de todos contra todos.

–¿Y dónde encaja la crisis de Cataluña en este escenario?

–Cataluña tiene mucho que ver con Trump. Aunque el presidente apoyó públicamente a Rajoy, Trump y su equipo no quieren una Europa unida sino balcanizada porque necesitan controlar Europa a través de la OTAN para hacer frente a los interesas de China o Eurasia. Europa quiere ser libre, pero a los americanos no les viene nada bien.