Política

EEUU publica pruebas de que Rusia entrenó y equipó a rebeldes en Ucrania

Los servicios de Inteligencia de Estados Unidos han atribuido a un «error» de los separatistas prorrusos el derribo del avión de Malaysia Airlines.

EEUU divulgó imágenes este martes que según la inteligencia estadounidense demuestran la complicidad de Rusia en el siniestro del avión malayo en Ucrania y que podrían sentar las bases de un potencial caso legal contra Moscú. Más allá de eso, informes de prensa procedentes de Ginebra indican que la Cruz Roja ha hecho una valoración legal confidencial según la cual Ucrania está oficialmente en guerra, lo que abriría la puerta a posibles procesos judiciales por crímenes de guerra.

Sin esa designación, las fuerzas del Gobierno ucraniano serían responsables de la protección de civiles e infraestructuras, según la legislación internacional de derechos humanos, y los separatistas solo podrían ser juzgados bajo el sistema penal ucraniano.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) es guardián de las Convenciones de Ginebra que establecen las reglas en tiempos de guerra y considerado un referente por Naciones Unidas al decidir cuando una situación violenta se ha convertido en conflicto armado.

La designación de Ucrania como un país oficialmente en guerra permitiría a Holanda, que perdió a 193 de sus ciudadanos en el avión siniestrado, aplicar la Ley de Crímenes Internacionales que otorga el derecho al país de enjuiciar a cualquier individuo que haya cometido un crimen contra un ciudadano holandés.

El potencial giro legal en el caso del avión de Malaysian Airlines derribado el jueves en Ucrania con 298 pasajeros a bordo podría agrandar la brecha dialéctica entre Occidente y Moscú, que sostiene, entre otras cosas, que el accidente es parte de una conspiración estadounidense para provocar una gran guerra con Moscú.

De hecho, los funcionarios de inteligencia estadounidenses que compartieron este martes en Washington pruebas sobre la presunta complicidad rusa y la supuesta responsabilidad de los rebeldes prorrusos en el siniestro del avión indicaron que un objetivo clave de la presentación es impedir que se imponga la narrativa de Moscú.

Con ese fin la Oficina del Director Nacional de Inteligencia de EEUU divulgó por primera vez imágenes de una instalación militar cerca de la ciudad rusa de Rostov, que se identificó como el principal conducto del respaldo ruso a los separatistas en Ucrania.

La inteligencia estadounidense asegura que la capacidad del centro ha aumentado de forma drástica en el último mes. Estados Unidos sostiene, además, que Rusia ha seguido facilitando tanques, lanza cohetes y otras armas a Ucrania después del siniestro del avión malayo el jueves de la semana pasada, según informan los medios locales.

Medios como el diario The Washington Post y la cadena de televisión CNN han difundido algunas de las imágenes divulgadas hoy por funcionarios de inteligencia no identificados. Los funcionarios citaron, según indica el Post, sensores que siguieron la trayectoria del misil que supuestamente derribó el avión malayo, marcas de metralla en la aeronave, análisis de conversaciones de los rebeldes en las que se atribuyen la autoría del suceso y fotos publicadas en las redes sociales.Las fuentes dijeron que EE.UU. detectó el lanzamiento de un misil tierra-aire justo cuando se produjo el incidente con el avión malayo desde la zona en el este de Ucrania controlada por los rebeldes prorrusos.

La CIA y otras agencias de inteligencia de EE.UU. continúan examinando la información sobre el siniestro, pero los funcionarios dicen que las pruebas recolectadas en los cinco días desde los ataques apuntan de forma abrumadora a los separatistas prorrusos en el este de Ucrania como autores del derribo del avión.

La comunidad de inteligencia estadounidense descarta que fuerzas ucranianas sean responsables del ataque.

Tres funcionarios de inteligencia compartieron hoy esa información durante un encuentro con un grupo reducido de medios de comunicación. Las fuentes indicaron que Rusia trata de manipular la información para difundir su versión de la historia. "Este parece nuevamente un caso típico de intentar culpar a las víctimas", afirmó uno de los funcionarios citado por el Post.

Estados Unidos dice desconocer las identidades o incluso las nacionalidades de los que lanzaron el misil que habría derribado la aeronave de Malaysian Airlines. El espionaje estadounidense tampoco ha llegado a una conclusión sobre el posible motivo del ataque.

Los funcionarios que se reunieron hoy con la prensa mencionaron que los rebeldes pudieron haber derribado el avión por error al carecer del entrenamiento suficiente para distinguir un objetivo militar de un avión civil.

Dijeron además no saber antes del ataque al avión malayo que el sistema de lanzamisiles "Buk", conocido como SA-11 Gadfly en la terminología de la OTAN, estaba en Ucrania y aseguraron creer que fue ese sistema el que derribó el avión.

"Existe un caso sólido de que fue un SA-11 disparado desde el este de Ucrania en medio de condiciones creadas por Rusia", dijo un alto funcionario de inteligencia citado por el Wall Street Journal.

El espionaje de EEUU descarta, además, que Ucrania sea, como sostiene Moscú, responsable del derribo del avión y dice haber construido un "caso sólido"de que un misil SA-11 se disparó desde el este de Ucrania en un ambiente propiciado por Rusia.

Una imagen compartida en las redes sociales el 17 de julio, día del siniestro, e interceptada por EEUU muestra, según Washington, un sistema antimisiles SA-11 viajando de vuelta a Rusia a través de áreas controladas por los rebeldes en Ucrania.

Mark Drumbl, experto en ley internacional de la Universidad Washington and Lee (Virginia) señaló en declaraciones a Efe que todas esas pruebas son importantes porque "los familiares de las víctimas de esta tragedia pedirán antes o después que se haga justicia".

Drumbl destaca que además de la responsabilidad criminal que podrían afrontar los responsables directos de la tragedia podría sumarse la responsabilidad civil de Rusia con el consecuente pago de indemnizaciones a las víctimas.

El experto asegura que es un caso "muy complejo"que exigiría la existencia de pruebas irrefutables pero recuerda que según la ley internacional un estado puede ser considerado responsable de las acciones de grupos rebeldes a los que controla en territorio extranjero.

"De probarse la conexión clara entre Rusia y los rebeldes y que estos operan bajo algún tipo de comando, supervisión o control del Gobierno ruso, existe la posibilidad de que Rusia tenga que asumir responsabilidad financiera"por el siniestro del avión, dijo Drumbl.