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Italia

El centroderecha de Alfano condiciona su apoyo a un gobierno de coalición en Italia

El partido Nuevo Centroderecha (NCD) de Angelino Alfano, cuyo apoyo es vital para la formación del posible Ejecutivo de Matteo Renzi, se mostró favorable a un nuevo Gobierno de coalición en Italia, pero dictó algunas condiciones, entre ellas la de no concluir las negociaciones en sólo 48 horas.

Así lo expresó Alfano, antiguo lugarteniente de Silvio Berlusconi y que creó su propio partido el pasado noviembre, al salir de la reunión con el Jefe de Estado, Giorgio Napolitano, quien desde ayer consulta a las fuerzas políticas tras la dimisión del presidente del Gobierno, Enrico Letta.

Letta presentó ayer su dimisión, después de que su propia formación, el Partido Demócrata (PD), le diese la espalda al pedir un nuevo Ejecutivo para sacar a Italia de la parálisis.

Alfano explicó que su movimiento político nació para "asegurar la estabilidad al país"y para "defender la instituciones"y confirmó que su objetivo es el mismo ya que Italia, "aunque se han producido mejorías en la situación económica, no ha salido aún de la crisis".

En cuanto al encargado de formar gobierno, sea cual sea el nombre indicado por el PD para el próximo Ejecutivo de coalición, Alfano puso ya sus condiciones.

Entre ellas que el futuro programa del gobierno no "tome una deriva hacia el centroizquierda"y que contemple las ideas del centroderecha.

Pero sobre todo Alfano aseguró que aunque quieren "proseguir colaborando en el Gobierno", no se pueden "dar 48 horas para cerrar un programa gubernamental".

Palabras que hacen presagiar que la posible formación de un nuevo Ejecutivo no sea tan fácil, ni tan rápida, como en un principio se había pensado.

Por ello, Alfano, cuyo partido nació de la escisión del Pueblo de la Libertad de Silvio Berlusconi, aseveró que aunque por parte de ellos "existe la buena voluntad, no se puede asegurar un final feliz".

Alfano, vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior en el pasado Ejecutivo, cuenta en su partido con 31 senadores, lo que le convierte en vital para el Gobierno que pretende formar el líder del PD, Matteo Renzi.

Como en el caso de Letta, Renzi no tendría problemas en la Cámara de Diputados, pues su bloque tiene la mayoría absoluta, pero en el Senado cuenta con 107 escaños y necesita apoyos para llegar a la mayoría de 161.