El director de Frontex advierte de que el libre movimiento en Europa «está en juego»

La Agencia Europea refuerza su presencia en el Mediterráneo ante la posibilidad de que el pacto migratorio con Turquía se rompa

Flujos migratorios hacia Europa (comparativa entre los meses de enero y octubre de 2015 y 2016). Fuente: Frontex
Flujos migratorios hacia Europa (comparativa entre los meses de enero y octubre de 2015 y 2016). Fuente: Frontex

La Agencia Europea refuerza su presencia en el Mediterráneo ante la posibilidad de que el pacto migratorio con Turquía se rompa

Las relaciones entre la Unión Europea y Turquía siempre se han caracterizado por un tira y afloja basado en la necesidad de Bruselas de que Ankara se convierta en un mecanismo estabilizador de la migración y el terrorismo, y las ansias de la Erdogan por entrar en el club de los Veintiocho. De hecho, el pacto firmado en marzo de este año para que Turquía se encargue de “retener” en su territorio a los migrantes que intentan alcanzar Europa a cambio de la liberación de visados y una agilización del proceso de adhesión a la UE fue visto por los países comunitarios como la única solución para afrontar el drama de los inmigrantes.

Pero ahora, esa luna de miel (de intereses, más bien) parece hacer aguas y la UE busca alternativas en caso de que ese pacto quede en agua de borrajas. Esto se materializa, entre otros aspectos, en el refuerzo de Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, que en 2016 ha aumentado su presupuesto y recursos materiales y humanos. Así lo confirmó ayer en Madrid su director ejecutivo, Frabrice Leggeri, quien reconoció que “con la crisis migratoria de 2015 aprendimos varias lecciones”.

Información sensible

La agencia ha duplicado su presupuesto en un año (ahora se sitúa en los 250 millones de euros) y en 2017 espera que se alcancen los 320 millones, lo que implica un mayor margen para actuar en el Mediterráneo y en las fronteras terrestres, ya que según augura Leggeri, “la sostenibilidad del libre movimiento está en juego”. Y es que la amenaza terrorista sigue siendo también una de las prioridades de Frontex. “La gestión fronteriza no es sólo en relación a la migración, hay otros retos también importantes como la seguridad y ahora Frontex tiene una misión clara en prevención de actividades terroristas y por ello coopera con varias agencias coercitivas”, destacó Leggeri.

Un ejemplo de este esfuerzo es el “Proyecto Petra” que se ha realizado con el objetivo de recoger datos personales de los migrantes, realizar inspecciones y recopilación de información sensible para después ponerla en conocimiento de Europol así como de las policías nacionales y la Justicia.

Desplazamiento hacia occidente

Entre los datos ayer ofrecidos por el director de Frontex se encuentra un ligero repunte de los movimientos migratorios en el Mediterráneo occidental. Entre enero y octubre de 2015 el número de exiliados que intentaron cruzar hacia España por mar fueron 4.721 mientras que en el mismo periodo de este año aumentaron hasta los 6.958, lo que supone un incremento del 47%.

En parte, esta situación es debida al pacto con Turquía que ha bloqueado el acceso de los inmigrantes por la vertiente oriental así como el refuerzo marítimo en esa zona del Mediterráneo. Sin embargo, esta cifra es insignificante con más de 300.000 que atravesaron el mar hacia Grecia o Italia. Leggeri, que se encuentra de gira europea para analizar con los gobiernos comunitarios la crisis migratoria, destacó el ejemplo que supone España en esta materia.

“Las operaciones llevadas a cabo en España son un ejemplo de la importancia creciente de la lucha contra el crimen transfronterizo”, aseveró poniendo a nuestro país como ejemplo de la cooperación con los países emisores de emigrantes y otros terceros.