El Gobierno de RDC anuncia la apertura de conversaciones con la oposición y los rebeldes

Brazzaville/Kinshasa

La RazónLa Razón

El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) ha anunciado que la próxima semana comenzarán las negociaciones con el objetivo de mejorar la situación política del país y acabar con las rebeliones de varias zonas de su territorio, en unas conversaciones en las que el líder de la vecina República del Congo asumirá el papel de mediador.

La oposición política ha asegurado que formará parte de las conversaciones con el Gobierno, los grupos rebeldes y la sociedad civil, después de que el presidente de la República del Congo, Denis Sassou, estuviese de acuerdo en "acompañar"el proceso, aunque su papel y alcance en las discusiones aún está por determinar.

"Venimos a encontrarnos con el presidente e informarle de que comenzaremos nuestro diálogo la semana que viene", ha asegurado el presidente del Senado de la RDC, Kengo Wa Dondo. Un portavoz del presidente confirmó que había aceptado el papel, aunque su naturaleza exacta será aclarada en reuniones más exhaustivas en Kinshasa. "Está disponible las 24 horas del día. ¿Qué más se puede decir?", ha indicado Wa Dondo.

Por su parte, el portavoz del principal líder de la oposición Etienne Tshisekedi, Albert Moleka, ha asegurado que darían la bienvenida a la mediación de Nguesso en el proceso, pero mantienen sus dudas sobre los temas que se establecerán en la agenda.

"Hay una conexión entre esos problemas y entre las elecciones mal manejadas de 2011", ha afirmado Moleka. "Es necesario que haya facilidades para que todo el mundo pueda estar de acuerdo en lo que se debe discutir", ha indicado.

La mayor guerra de RDC finalizó hace una década, pero varias rebeliones localizadas además de la corrupción generalizada han paralizado los intentos de reconstruir la inmensa excolonia belga, objeto de miles de millones de dólares de inversión extranjera.

Además de la rebelión de los rebeldes del Movimiento 23 de Marzo (M-23) cerca de la frontera de Ruanda y otra en la región minera de Katanga en el sur, las tensiones políticas han ido aumentando en Kinshasa, la capital, desde que el presidente Joseph Kabila fue nombrado ganador de las elecciones de 2001 en un proceso denunció como fraudulento.