Matteo Renzi dimite tras ser derrotado en el referéndum

Con una participación récord, un 60% de los italianos rechaza en referéndum la reforma de la Constitución de su primer ministro. «Queríamos recortar escaños, pero la poltrona que cae es la mía», admitió al anunciar emocionado que dimitirá hoy

Matteo Renzi durante la comparecencia esta noche en la que anunciado su dimisión
Matteo Renzi durante la comparecencia esta noche en la que anunciado su dimisión

►Dimite el primer ministro italiano, Matteo Renzi, tras imponerse un abrumador «no» a su referéndum. ►Incertidumbre política y financiera en la Eurozona ante el temor a que su país más endeudado salga de la moneda única

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Los italianos rechazan con contundencia la reforma constitucional propuesta por Matteo Renzi. El resultado final del escrutinio indicó que el 59,11% fueron partidarios del "no", mientras que el "sí"quedó en el 40,89%. Los resultados definitivos incluyendo el voto de los extranjeros mostraron que 13.432.208 de italiano votaron a favor de la reforma constitucional, mientras que 19.419.507 votaron en contra. Mientras que la mayoría de los italianos que han votado en el extranjero se han expresado a favor de Renzi y su reforma pues el "si"consiguió un 64,70% de los consensos con 722.672 votos mientras que el "no"quedó en un 35,30% con 394.253 votos. La afluencia a las urnas fue del 65,5 % muy superior a la que se esperaba.

El primer ministro, Matteo Renzi, comparecía pasad la media noche para reconocer su derrota. «El ‘no’ ha ganado claramente, y por ello asumiré todas las responsabilidades de la derrota. Mañana [por hoy] presentaré mi dimisión ante el presidente de la República».

«Esta reforma es la que hemos sometido al voto, no hemos resultado convincentes, lo siento, pero nos vamos. Como era claro desde el principio, mi experiencia de Gobierno finaliza aquí», dijo Renzi, «con un nudo en la garganta», tal y como subrayó. El primer ministro, que acaba de celebrar mil días al frente del Ejecutivo, avanzó que esta tarde, tras una reunión del Consejo de Ministros, se personará ante el jefe del Esta para presentarle su dimisión. «Quería recortar escaños, pero no lo he logrado. La poltrona que cae es la mía», señaló gráficamente.

A partir de hoy podrán darse tres escenarios en los que el presidente de la República, Sergio Mattarella, tendrá el protagonismo. El primer escenario, y el más probable, es que haya un nuevo Gobierno con un actual ministro al frente. Pier Carlo Padoan (Economía), Graziano Del Rio (Fomento) y Dario Franceschini (Cultura) son los mejor colocados. El segundo escenario prevé un Ejecutivo técnico hasta las generales de 2018. La tercera opción, la menos probable, consistiría en convocar nuevas elecciones, un bocado muy apetecible para el populista Movivmiento 5 Estrellas (M5E) y la xenófoba Liga Norte. El resultado abre la incertidumbre sobre la salida de Italia de la crisis económica, la gestión de los créditos incobrables por parte de los principales bancos, el futuro del euro, el posible auge del populismo, el desgaste del europeísmo, la gestión humanitaria del fenómeno migratorio.

Los primeros en celebrar la victoria del «no» han sido los representantes de Forza Italia, el partido del ex primer ministro Silvio Berlusconi, que se mostró disponible para reformar, con una gran coalición, una nueva ley electoral. «Renzi tiene que dimitir. Ésta ha sido una gran victoria de la democracia», afirma Renato Brunetta, parlamentario del partido del ex «Cavaliere». Por su parte, el líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, aseguró que «será un victoria del pueblo, de los ciudadanos, contra los poderes fuertes». «Renzi tendría que dimitir en cuestión de minutos para ir enseguida a unas nuevas elecciones generales», insistió el líder xenófobo.

Al contrario que en referendos anteriores, los ciudadanos de Italia acudieron con una alta participación a los colegios electorales para expresar su rechazo a la reforma constitucional del Senado propuesta por Renzi, que preveía la reducción de sus parlamentarios y una disminución de los costes de la Cámara Alta.

Se trata de la mayor tasa de participación en un referéndum en los últimos 15 años, tal como informaba ayer la agencia italiana de noticias Ansa. Atendiendo a la participación según la geografía, los votantes que acudieron de forma más masiva respecto a los demás han sido los del norte de Italia. Las ciudades que más votaron Bolonia, Milán, Roma, Turín y Nápoles.

En la jornada electoral de ayer, el presidente del Gobierno italiano votó junto a su mujer Agnese en la localidad florentina de Pontassieve rodeados de periodistas, fotógrafos y cámaras de todo el mundo. «Bueno, ahora me lo voy a pensar», dijo irónicamente Renzi antes de ejercer su derecho al voto. El presidente Mattarella votó en Palermo.

La anécdota crítica de ayer fue lo que en cuestión de horas se ha llamado «el caso de los lápices delebles» que ha paralizado determinados colegios electorales del país. «El trazado del lápiz que he utilizado para votar se podía borrar. Tras haberlo comprobado en otro folio, he denunciado este hecho al presidente de mi colegio electoral», escribió ayer en su perfil de la red social Facebook el conocido cantante de rock italiano Piero Pelú.

Un total de 50,70 millones de electores fueron llamados a votar, en el día de ayer, a lo largo y a lo ancho del territorio italiano, repartidos en 8.000 ayuntamientos y 61.000 colegios electorales. En cualquier caso, no fue necesario llegar a un mínimo de votantes para rechazar o aprobar esta reforma, contarán sólo los electores participantes. Ayer Italia se despierta, tal como afirma «La Repubblica», con dos certezas: que el país «estará dividido» y con una «izquierda en ruinas». Italia no es la primera vez que afrontar un referéndum con una fuerte división previa, basta con recordar la consulta popular acerca del divorcio en 1974. Sin embargo, aquella política tenía buenos «planes B» en medio de una «mayor cohesión social» y mirar hacia el futuro.