El nuevo azote de Maduro se llama Luis Almagro

El secretario general de la OEA ha activado la Carta Democrática para Venezuela, lo que podría acabar con la suspensión del país latinoamericano. Almagro, ex ministro uruguayo durante el Gobierno de José Mujica, ha sido acusado por Maduro de “traidor” y agente de la CIA”

El secretario genera de la OEA, Luis Almagro
El secretario genera de la OEA, Luis Almagro

El secretario general de la OEA ha puesto en el punto de mira al Gobierno de Maduro mientras el presidente venezolano le acusa de ser un “traidor” y “agente de la CIA”

El uruguayo Luis Almagro, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, a quien Nicolás Maduro llama “el traidor” y le acusa de ser “agente de la CIA”, ha dado el paso más difícil desde que asumió el cargo en marzo de 2015 al activar la Carta Democrática Interamericana en el caso de Venezuela. Este mecanismo se ejecuta cuando en uno de los estados miembros de la OEA se produce una ruptura del orden político institucional o democrático. En el informe de este organismo se dice que el Gobierno venezolano está al borde de la “ilegitimidad”.

La consecuencia última de esta decisión puede acabar con la suspensión de Venezuela como miembro de este organización, formada por 34 países, incluido Estados Unidos. La exclusión del sistema interamericano de Venezuela sólo tendría lugar si dos tercios de la OEA votan a favor. Para Venezuela, un resolución así constituiría una derrota formidable al quedar más aislado y deslegitimado en el escenario regional e internacional. También es un duro golpe simbólico porque son los países vecinos los que pondrían en entredicho la gestión administrativa del Gobierno de Nicolás Maduro.

Tras los ataques de Maduro contra Álvaro Uribe, Almagro se ha convertido en el nuevo azote del líder venezolano, quien considera que el uruguayo sirve a los intereses de Estados Unidos, por eso le ha llamado “traidor” y “agente de la CIA”. José Mujica, ex presidente de Uruguay, salió hace unos días en defensa de Almagro, quien fue su ministro de Exteriores durante cinco años. “No es un traidor, es un abogado, esclavo del Derecho. Yo discrepo con él en algunas cosas, pero también con Maduro en eso”, remarcó Mujica.

Almagro es un diplomático de carrera con una reputación de servidor comprometido con el consenso, el diálogo y la integración regional. Su papel en la resolución del conflicto entre Argentina y Uruguay en “la crisis de las papeleras” fue crucial para acercar a dos países hermanos. De acuerdo al perfil que traza el “think tank” CIDOB, Almagro simultaneó las relaciones con gran cordialidad con el bloque bolivariano y Estados Unidos y dio una visibilidad creciente a un país pequeño como Uruguay en el mundo.

Su elección como secretario general de la OEA -fundada en 1948- contó con el voto favorable de 33 países y la abstención de Guyana. Almagro llegó con la voluntad de devolver el protagonismo al organismo tras el impulso de otras organizaciones regionales como la CELAC y Unasur, más presentes y resolutivas en las crisis de la zona en los últimos años.

El ex ministro uruguayo planteó una nueva fase basada en una mayor integración. Uno de sus objetivos ha sido el “reingreso efectivo” de Cuba como estado miembro del club (fue expulsada en 1962), especialmente después del deshielo con Estados Unidos. “América ha estado dividida, es hora de reparar las heridas del pasado y de construir una América unidad y para todos”. El nuevo secretario general considera que el tiempo de “una OEA burocrática y alejada de las preocupaciones de los pueblos americanos (...) está dando paso a una OEA del siglo XXI”.

Almagro, nacido en 1963 en el departamento de Paysandú, en el norte de Uruguay, estudió Derecho y en 1988 comenzó su andadura de diplomático como representante ante la Unesco. En 1991 continuó su labor diplomática en Irán durante cinco años. A partir de 1998 estuvo destinado en Alemania y en 2006 fue como embajador a China hasta 2010, cuando Mujica lo designó ministro de Exteriores. Pertenece al izquierdista Frente Amplio, que gobierna Uruguay desde 2005.