Internacional

El resurgir del estado islámico

La guerra entre Turquía y los kurdos en el noreste de Siria es ya una realidad. Nadie parece apoyar la ofensiva turca y muchos comentaristas geopolíticos argumentan que en este momento, el Estado Islámico podría tener la oportunidad perfecta para reorganizar sus tropas. Hay muchos países directamente involucrados en Siria, porque han participado en la guerra y tienen intereses en el país, como Estados Unidos, Rusia, Irán e Israel. Luego, hay países europeos que están preocupados por el terrorismo y el resurgimiento del Estado Islámico. Por último, están los países del Golfo, que han financiado a distintos grupos rebeldes sirios y que tienen sus propios poderes e intereses políticos en la región en riesgo. También es importante entender si Washington podrá mantener su credibilidad pública entre sus aliados globales después de dejar solos a sus otrora aliados, los kurdos, en su lucha frente a las fuerzas turcas.

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Uno de los riesgos más graves del ataque turco, es que el Estado Islámico aproveche la situación para resurgir, ya que nunca ha sido completamente derrotado en Siria. Si bien ha perdido todos los territorios en el país, ha seguido operando en secreto a través de pequeñas células, que han logrado perpetrar ataques terroristas, extorsiones y secuestros. Por lo tanto, es posible que los combatientes kurdos se muevan aún más hacia el norte de Siria, dejando el sur libre para que el Estado Islámico se reorganice. Además, la posibilidad de que los prisioneros del grupo yihadista puedan escapar por la ausencia del personal de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), que deje sus puestos para dirigirse a la primera línea de batalla, solo aumenta los temores a la creciente amenaza terrorista.

Una cuestión aún más importante y delicada es el número de refugiados sirios que creará esta guerra. En medio de los conflictos sectarios, políticos y culturales que amenazan a Siria, una nueva ola de personas desesperadas podría volver a mirar hacia Europa. Serán los gobiernos europeos los que decidan si desean abrir sus puertas a todos los refugiados sirios que podrían buscar ayuda bajo el derecho internacional, pero que también podrían plantear un nuevo problema social, político y cultural para el continente europeo. Y la elección entre dar la bienvenida a los refugiados sirios o poner en primer lugar los intereses de los europeos, no será nada fácil.