El Supremo falla contra una ley de Texas que limita el aborto

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Los jueces se basan en el derecho constitucional de las mujeres a interrumpir su embarazo

Ha sido un triunfo para los defensores del derecho al aborto. El Tribunal Supremo tumbó ayer las restricciones a la interrupción del embarazo en Texas, que se habían adoptado también en otro Estados. En una decisión de cinco votos y tres en contra, fue el juez conservador Anthony Kennedy el que se unió a los cuatro liberales al considerar que la ley de Texas hacía más difícil a las mujeres someterse a la operación del aborto. En este caso, la ley del citado Estado obligaba a los doctores llevar a cabo la interrupción del embarazo en clínicas que cumpliesen los requisitios de centros quirúrgicos, según las autoridades para proteger a los pacientes. En cambio, los jueces fallaron a favor de los centros donde se llevan a cabo estas operaciones y asociaciones médicas donde se defiende que estas normas no son necesarias y sí, muy caras.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, indicó que "la decisión erosiona la autoridad legislativa de los Estados que salvaguarda la seguridad y salud de las mujeres y hace que se pierdan más vidas de inocentes". En este sentido el comunicado del gobernador conservador apuntó que "el objetivo de Texas es proteger la vida de los inocentes. Y a la vez asegurar las mejores condiciones de salud y seguridad de las mujeres". Fue aprobada por los votos a favor de las clínicas donde se llevan a cabo los abortos los jueces Anthony Kennedy, que no tiene relación con la familia de JFK, Stephen G. Breyer, Ruth Bader Ginsburg, Sonia Sotomayor y Elena Kagan.

Mientras, el presidente del Alto Tribunal, John G. Roberts Jr., Clarence Thomas y Samuel A. Alito Jr. se manifestaron en contra. A pesar de que se acordaron del recientemente fallecido el consevador juez Antonin Scalia, su presencia no hubiese cambiado la decisión del Alto Tribunal, ya que el resultado hubiese sido cinco votos a favor del aborto y cuatro en contra. Para esta decisión, los magistrados se basaron en la decisión de 1992 en el caso "Planificación Familiar v. Casey"de hace 25 años. De esta forma, quisieron manifestar su oposición a las regulaciones de salud, que consideran un obstáculo subastancial para las mujeres que necesitan los servicios del aborto, un derecho constitucional en todo el país desde 1973.

En esta línea se manifestó el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que después de que se supiese la decisión del Supremo emitió un comunicado: "Estoy satisfecho al ver que la Corte Suprema protege los derechos de las mujeres y la salud. (...). Estas restricciones perjudican a la salud de las mujeres y presentan un obstáculo anticonstitucional en el camino de la libertad reproductiva de una mujer", indicó el presidente.