Política

“Es improbable una intervención directa de EE UU en Venezuela”

Venezuela brinda a Vladimir Putin una posibilidad de negociación indirecta para afianzar su posición como actor clave en el tablero internacional

Trump en una comparecencia junto al golfista tiger Woods/AP
Trump en una comparecencia junto al golfista tiger Woods/AP

Venezuela brinda a Vladimir Putin una posibilidad de negociación indirecta para afianzar su posición como actor clave en el tablero internacional

El experto chileno en asuntos latinoamericanos Fernando Mires responder a LA RAZÓN varias cuestiones sobre la crisis venezolana. En su opinión, aún se está lejos de una transición política en Venezuela.

¿Hasta dónde cree que Rusia se va a implicar en la crisis venezolana? El ministro venezolano Arreaza ha dicho que Rusia podría ampliar su presencia militar.

A primera vista, hasta donde lo deje llegar Donald Trump. Pero el tema es más complejo. Vladimir Putin tiene interés en convertirse en actor político mundial, aunque por el momento sus intereses duros están concentrados en Europa y en los peones que allí maneja para ampliar su radio hegemónico. Puede ser que Venezuela le brinde una posibilidad de negociación indirecta para llegar a una fórmula. «Tú, Trump, no te metas en mi zona de influencia y yo no me meto en la tuya».

¿Cree que si EE UU rebajara sus pretensiones en Ucrania, Rusia cedería en la crisis de Venezuela?

Mi respuesta espontánea es sí. Pero esos son los dos polos de la diferencia. Generalmente se opta por estaciones intermedias. Por ahora Putin tiene más que pedir que otorgar y Trump más que otorgar que pedir. Putin lo sabe. Si Trump lo sabe es algo de lo que no estoy muy seguro.

¿Qué posibilidades hay de que EE UU emprenda una intervención militar en Venezuela si pasan los meses y Maduro se mantiene en el poder?

La política internacional de Trump no es previsible. No obstante, rescato dos puntos centrales de ella. Primero: no inmiscuirse en asuntos externos si eso no se traduce en beneficios directos para Estados Unidos. Segundo: la política internacional estará sometida al primado de la nacional, en este caso de su reelección. Los dos puntos hacen improbable una intervención directa en Venezuela. La indirecta se mantendrá.

¿Una transición con el chavismo participando en ese proceso es una opción viable?

Precisemos el tema transición. En este caso, debería haber dos: una con Maduro en Miraflores y con participación del Partido Socialista Unido de Venezuela, el PSUV (es el partido mayoritario de la nación), y otra –eventualmente– post Maduro. La segunda transición debería depender del resultado de la confrontación electoral y/o plebiscitaria. Pero hoy estamos todavía lejos de eso.