El chantaje electoral de Nigel Farage a Boris Johnson

El Partido del Brexit se presentará en todas las circunscripciones a menos que el líder “tory” rompa con el acuerdo de divorcio de la UE

El Partido del Brexit se presentará en todas las circunscripciones a menos que el líder “tory” rompa con el acuerdo de divorcio de la UE

El líder euroescéptico Nigel Farage, protagonista indiscutible del triunfo del Brexit en el histórico referéndum de 2016, ha dado un ultimátum a Boris Johnson: si no se deshace del acuerdo de salida que firmó con Bruselas, está dispuesto a convertirse en un rival bastante incómodo para los “tories” en los comicios del próximo 12 de diciembre.

El controvertido político -amigo íntimo de Donald Trump- presentó este viernes en el centro de Londres la campaña de la formación que creó a mitad de este año, el Partido del Brexit. Había gran expectación por ver cuál sería su estrategia. Durante los últimos días, se había hablado mucho de un posible pacto entre las filas de Johnson y Farage para no dividir el voto euroescéptico ante las próximas elecciones.

Según la prensa, el círculo más cercano a Farage le había llegado a aconsejar que se centre tan solo en una treintena de distritos del norte de Inglaterra y Gales, con un importante número de votantes laboristas euroescépticos que no están precisamente ahora contentos con la promesa de Jeremy Corbyn de celebrar un nuevo plebiscito.

Sin embargo, Farage mandó al aún primer ministro un órdago: si no accede a su plan, el Partido del Brexit presentará el lunes hasta 500 candidatos en los comicios (de los 650 escaños que están ahora en juego), para competir directamente con los tories.

En cualquier caso, el eurófobo no especificó si se presentaría él mismo como candidato. Hasta la fecha, ha fracaso hasta en siete ocasiones cuando intentado conseguir un asiento en la Cámara de los Comunes.

Johnson, que parte como favorito en estos comicios, ha rechazado anteriormente colaborar con el líder populista. Está claro que no va a renegar ahora del acuerdo cerrado con Bruselas. Entre otras cosas porque precisamente apostar por una salida ordenada le ha beneficiado en los sondeos.

Aunque la Cámara Baja dio el visto bueno a Johnson para comenzar a tramitar el pacto, sus señorías no accedieron al calendario exprés que planteó el líder tory para su ratificación, por lo que la crisis terminó finalmente en la convocatoria de comicios adelantados.

Y ante este escenario, una guerra abierta con Farage le supone ahora un problema, ya que la división del voto euroescéptico puede dejarle sin posibilidades de conseguir la ansiada mayoría absoluta. Y esta es la clave al fin y al cabo de estos comicios. No basta con ganar. Si no consigue mayoría absoluta, Johnson no podrá ejecutar su plan de sacar al país del bloque con pacto el próximo 31 de enero, cuando se termina la nueva prórroga concedida por los Veintisiete.

“El Partido Brexit será el único partido en esta campaña que realmente defiende el Brexit”, señaló Farage, para quien cualquier acuerdo con Bruselas representa una traición, ya que siempre ha abogado por una salida del bloque a las bravas, sin ataduras con la regulación comunitaria.

Lo que el controvertido político propone es un acuerdo de libre comercio con la UE, similar que se cerró con Canadá. Si para el 1 de julio de 2020 no se ha conseguido cerrar -algo impensable ya que las negociaciones para el acuerdo de Canadá duraron 7 años- plantea regular las relaciones entre el Reino Unido con el bloque tan sólo bajo las normas de la Organización Mundial de Comercio.

Este jueves, Farage entrevistó en su programa de radio a Donald Trump. Éste último, saltándose una vez más el protocolo, se inmiscuyó en los asuntos internos británicos en plena campaña electoral, y avisó de que el acuerdo del Brexit negociado por Johnson obstaculizaría un futuro tratado comercial con EEUU. En este sentido, el presidente norteamericano instó al líder tory a unirse a Farage porque juntos serían una “fuerza imparable”. En otro intento de influir en las elecciones británicas, el inquilino de la Casa Blanca añadió que el líder del Partido Laborista, el socialdemócrata Jeremy Corbyn, sería “muy malo” para Reino Unido.

Con todo, el Partido del Brexit tiene difícil conseguir escaños debido al complejo sistema electoral británico, ya que no es proporcional y siempre favorece al bipartidismo. En las elecciones de 2015, Farage consiguió con su antigua formación -el UKIP- el 12,5% de votos convirtiéndose en la tercera fuerza más votada, pero eso se tradujo tan sólo en un escaño.

En las últimas elecciones europeas de mayo, el Partido del Brexit se convirtió en el partido más votado, consiguiendo hasta 29 escaños, comparados con los cutro del Partido Conservador, que quedó en una humillante quinta posición. Farage ya consiguió ser el protagonista indiscutible en los comicios europeos de 2014, con su antigua formación, el UKIP -que se llevó el 27% de los votos- arrebatando también gran número de votantes a los conservadores.

Su apoteósico triunfo fue precisamente lo que presionó al entonces primer ministro David Cameron para convocar referéndum sobre la permanencia en la UE. Y así fue como comenzó todo. Tras una polémica campaña cargada de promesas que los propios euroescépticos admitieron luego que eran falsas, los británicos apostaron por la salida del bloque.

Aunque los resultados de las europeas no pueden extrapolarse ahora a las elecciones generales de diciembre, la división del voto euroescéptico puede beneficiar ahora tremendamente a los partidos de la oposición, que abogan por un segundo referéndum. El destino del Brexit podría tomar un camino inesperado. A estas alturas, ya nadie se atreve a descartar ningún escenario.