¿Ha cambiado Francia de estrategia?

La RazónLa Razón

l A diferencia de otros países, en caso de secuestro, ¿Francia se niega a pagar rescates o a ceder a las demandas de los captores?

–La posición francesa es la de no pagar rescate para la liberar a sus nacionales secuestrados. Es una manera de no acceder al chantaje de los terroristas. Aunque evidentemente esa postura entrañe riesgos. El riesgo siempre existe.

l Tras la operación fallida de rescate en Somalia, ¿la estrategia de Francia está cambiando?

–Yo no diría eso. Lo que es evidente es que no hay situaciones idénticas cuando se trata de rehenes. La liberación de personas secuestradas tiene mucho que ver con un situación concreta en un entorno geoestratégico concreto. Se tiene que tener en cuenta un conjunto de elementos que van a posibilitar la capacidad de intervención o no, previo análisis de las posibilidades de éxito. Que una operación como la de Somalia –en la que el rehén galo fue ejecutado por sus captores y fallecieron dos miembros de las fuerzas especiales francesas– no haya funcionado no significa que no pueda ser exitosa en Mali.

l ¿La intervención de Francia en Mali ha aumentado el peligro para la vida de sus nacionales retenidos en el Sahel?

–Es difícil de decir. Toda operación militar en una zona con rehenes plantea un evidente problema de seguridad. El riesgo de ejecución existía antes, ahora y después. Todo depende del valor « comercial» de los rehenes, del valor como moneda de cambio. Los secuestradores han de valorarlo y ver si merece la pena conservarlos o entregarlos.

l Los secuestros en África parecen una cuestión francesa. ¿Qué opina de la postura de la Unión Europea? ¿Le sorprende su ausencia?

–Desgraciadamente no me sorprende. Son incapaces de tener una visión geoestratégica global. Muchos socios están sumidos en una crisis económica, caso de Italia y España. Otros no salen de sus problemáticas nacionales, como Alemania; y otros consideran haber contribuido ya lo suficiente en Libia. Hay un apoyo, pero es pequeño. Si se hubieran reunido las condiciones políticas podría haberse organizado una verdadera operación europea en Mali. Pero la UE ha mostrado su incapacidad para desarrollar una política de seguridad común significativa. Es dramático, pero es la constatación de una situación que se prolonga desde hace años.